“SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR”, Federico García Lorca

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!

Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 5 de Junio de 1898 – Camino de Víznar a Alfacar, 19 de Agosto de 1936), poeta de la Generación del 27, dramaturgo y prosista granadino.

Maka

Inesperada visita a la Catedral de Guadix (Granada) I

Antes de hablaros de la Catedral de Guadix, os contaré cómo llegué hasta allí.

Lo que en un principio iba a ser una mañana tranquila se tornó en una curiosa y fascinante aventura.
Me disponía a irme sola a pasear por el bosque pero antes de llegar a la salida de la autovía, me encontré con operarios realizando trabajos de asfaltado y era imposible salir de ella porque la vía estaba delimitada por conos: sólo tenía la opción de continuar hacia adelante. Buscaba dónde podría dar la vuelta pero algo en mi interior me dijo”continúa” y cuando esto ocurre no hay posibilidad de discusión: continué. Y durante unos kilómetros iba pensando adónde iba y me acordé de un castillo que he visto y fotografiado por fuera en dos ocasiones pero no he podido visitar aún por dentro y el único día de visitas es el miércoles. Así que con la intención de visitarlo, continué conduciendo. Llevaba un rato ya en el coche escuchando Opeth (combinación que me hace entrar en otra dimensión) cuando me di cuenta de que me había equivocado de carretera, había tomado la dirección que no era en un cruce que conozco bien. Pensé que de todas maneras tendría que haber avisado para concretar la visita (lo leí en un cartel la última vez que fui pero no tenía el número y no sabía dónde localizarlo). Ya casi llegando a la provincia de Almería, hice un cambio de sentido y cogí la carretera hacia Guadix. Entonces recordé que hace años estuve en la plaza de la catedral pero no la había visitado. Quería llegar hasta ella y pensaba en que no tenía ni idea de cómo lo haría y una bandada de pájaros apareció y voló sobre la carretera por la que yo iba; seguí a los pájaros. Unos metros después miré a mi izquierda y ahí estaba la Santa Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Guadix; y un único aparcamiento libre…

Como era la hora de misa y no permiten visitas durante el culto me di una vuelta para ver la fachada del monumento. Estaba en la puerta principal del templo cuando se me acerca un hombre y me da un papel con información sobre el tren turístico para visitar las cuevas. Le digo que hoy no voy a poder pero él insiste en que seguro que son de mi interés y sé que es así pero tendría que dejarlo para otro día. También me dice que podría visitar el Castillo de la Calahorra (el castillo al que no llegué porque me equivoqué en el cruce) pero que es necesario llamar por teléfono al guía. Entonces, le explico que no sé cómo he llegado hasta allí y que ya había pensado ir a verlo pero que me había perdido y que de todas maneras no sabía cómo quedar con el guía. Me cuenta algunas cosas interesantes del lugar que hacen que aumenten mis ganas de visitarlo mientras, cuál fue mi sorpresa, saca el móvil y me apunta en el papel que me había dado el teléfono fijo y el móvil de esta persona para que pueda concretar una hora de visita un miércoles que me venga bien. Nos despedimos hasta otra ocasión y me dirijo a la puerta de entrada para iniciar mi visita al interior de la Catedral, en la que aguardaba la gran sorpresa…

La Catedral de la Encarnación está construida donde anteriormente estaba la Mezquita Mayor y ésta, a su vez, fue construida donde previamente había una iglesia hispano-visigoda del s. X.
En la Encarnación, de gran riqueza arquitectónica, se fusionan los estilos gótico, renacentista y barroco.
Las obras comenzaron en el s. XVI con Diego de Siloé y acabaron con Gaspar Cayón en el s. XVIII. Tiene tres portadas: Portada Principal, Portada de San Torcuato y Portada de Santiago.
Su torre-campanario es el elemento arquitectónico que más destaca de su exterior, siendo posible su contemplación desde cualquier parte del núcleo urbano y la Hoya de Guadix.
El interior se divide en tres naves separadas por pilares compuestos por columnas de diferentes órdenes que sujetan arcos formeros; crucero y cabecera, acompañada por la capilla mayor, más un tramo de ampliación. Todos estos espacios se cubren con bóveda de crucería, exceptuando la capilla mayor, cubierta con cúpula y presidida por un tabernáculo de carácter neoclásico con la escultura de la Inmaculada. Destaca la cúpula sobre pechinas ubicada entre el altar mayor y el crucero, con claraboyas alveoladas y una linterna de pequeñas dimensiones.
Además de estas estructuras, existe una fantástica girola de cinco tramos que comunica con el presbiterio a través de arcos de medio punto y por la que se accede a la sacristía con portada del siglo XVI.

Con la entrada puedes acceder a la Pinacoteca, el Museo y la Catedral. En el precio de la entrada se incluye audioguía (con gran calidad de audio).
Se permiten las fotografías sin flash.

Portada de San Torcuato (s. XVIII)

Portada de Santiago

Detalles Portada de Santiago

Portada Principal

En la próxima entrada os enseñaré fotos de su magnífico interior y os hablaré de la gran sorpresa que cité anteriormente.

Maka

“HABLANDO”, Pablo del Águila

Hablando en torno a no sé qué palabras,
a preguntas sin tiempo a pedazos, a marchar porque sí,
porque no quiero y quieres sin embargo.
Preguntando si el cielo y si la tierra
y no sé qué de un mundo que crearon para la muerte nuestra.
Así pasan mis días
y mis noches.
Pronunciando palabras sin sentido —hombre, vivir, naciendo—.
Recordando que tengo entre las manos aire
y que no puedo ser aire yo mismo.
¡Ay mis noches!
Nocturnas noches mías en silencio. Desvelado ante un libro
y una estufa manchada.
Sin pensar en mañana, que es viernes,
ni en ayer, que era viernes. Me siento ante la mesa
y recuerdo otros tiempos en que todo era nuevo
y encontrar a otras gentes para hablar de lo mismo
que si el hombre, que el mundo…

Hablando de nostalgias y deberes
y de estar harto y de querer venirme
a mi rincón más triste
para soñar en los ecos dormidos de alguna voz sin nombre.
Creyéndome en las noches
que mi ventana es mía y conversar con ella
y con el viento oscuro.
¡Ay mis noches que pasan!
Si fuera siempre noche y la vida se fuese…,
pienso a veces, para volver más tarde a hablar de que si el hombre,
o el mundo, o algunas otras cosas, no son como debieran.

Poema extraído de “Poesía reunida (1964-1968)”, Granada: Editorial Silene, 1989.

Pablo del Águila Martínez (2 de Diciembre de 1946 – 23 de Diciembre de 1968), poeta y filósofo granadino. Su obra poética destaca por su profunda angustia existencial.

Maka

“PARTIRÉ”, Pablo del Águila

 

Partiré de noche,
cuando nadie sospeche mi partida,
cuando por llanos y montes pueda perderme.
No habrá adiós que me cubra.
Me iré como he venido,
sin que nadie me espere ni desee.
Nadie verá mi llanto.
Pensarán que un arcángel
me tocó con su espada.
Pensarán que he muerto
destrozando mis ojos contra el barro,
contra la tierra frágil que me cubre.
Al día siguiente estaré lejos,
donde otro nombre me espere y me consuma.
Será de noche, sí, será de noche.
No notarán que falto,
ni cubrirán de flores mi vacío.
Y partiré de nuevo de otro sitio.
En mi ausencia estará
presencia sempiterna de mi huida.
Como loco me iré, como demente saltaré
las barreras que me ataron algún día.
Una vez fuera, sólo la muerte
vivirá en mi cabeza.
Sin esperanzas parto,
sin esperanzas vengo ya de vuelta.
Mi adiós lo daré al viento;
al viento irá mi sola despedida.
Me iré de noche, sí me iré de noche;
mientras los otros gritan desesperadamente
y me expulsan con risas de su pista.
Partiré para siempre en mi regreso.
Me iré y será de noche.
Sí, será de noche.

Poema extraído de “Poesía reunida (1964-1968)”, Granada: Editorial Silene, 1989.

Pablo del Águila Martínez (2 de Diciembre de 1946 – 23 de Diciembre de 1968), poeta y filósofo granadino. Su obra poética destaca por su profunda angustia existencial.

Maka

El poder secreto de las plantas II

Algunas de las plantas griálicas que podemos encontrar en el libro del que hablé en la entrada anterior, con información y recetas muy interesantes, son:

∞Ruda (Ruta Graveloens) . La hierba mágica de la buena suerte, que activa la energía de la fe y la transmutación.
Hisopo (Hissopus Officinalis). El hisopo es la vibración del optimismo, la energía positiva y transmutadora que marca el camino de la felicidad.
Rosa (Rosa Gallicica). La rosa es la flor mágica del amor, la belleza y la iniciación.
Pie de León (Alchemilla vulgaris). La planta secreta de los fabricantes de oro.
Muérdago (Viscum Album). El poder mágico de los míticos druidas.
Romero (Rosmarinus officinalis). La planta alquímica del amor eterno, el recuerdo, la alegría y la eterna juventud.
Verbena (Verbena officinalis). La hierba mágica y alquímica de San Antonio.
Melisa o Toronjil (Melissa officinalis). Elixir de vida y bebida iniciática.
Espino blanco (Crataegus Oxyacantha). La energía mágica del amor y la esperanza.
Milenrama o Aquilea (Achillea Hillefolium). La hierba mágica que cicatriza las heridas espirituales.
Artemisa (Artemisia vulgaris). La planta iniciática y oracular de los antiguos cultos telúricos.
(Thea sinensis). Un comodín alquímico para potenciar la cristalización de los deseos.
Laurel (Laurus Nobilis). Planta reveladora de la alquimia griálica presente en el Oráculo de Delfos.
Abedul (Betula). El árbol de la felicidad.
Agrimoria (Agrimoria Eupatoria). La hierba mágica que ahuyenta los miedos.
Albahaca (Ocimun Basilicum). Las brujas emplean su magia para atraer la buena suerte.
Áloe (Aloe Sacotrina). La hierba sagrada que simboliza la búsqueda griálica.
Ajo (Allium Sativum). El bulbo prodigioso.
Brezo (Calluna vulgaris). Posee el poder mágico de conservar la salud y mantener la imagen juvenil de quienes sintonizan con su energía. Activa las facultades mentales.
Licopodio (Lycopodium Clavatum). Conocido como Pie de druida, fue una de las plantas sagradas de los míticos druidas. Neutraliza la vibración de dolor y anular las energías bloqueadas que produce la enfermedad.
Correhuela-Helecho-Ortiga. Poderoso trío para combatir las energías telúricas negativas.

Maka

El poder secreto de las plantas I

<< Las plantas griálicas son la llave que abre las puertas astrales de esa ciencia extraordinaria que poseyeron los iniciados de las más viejas culturas, el regalo de la Madre Tierra que nos permite controlar las energías sutiles de la Naturaleza, revelándonos las secretas leyes que nos rigen.>>

Así empieza el libro “El poder secreto de las plantas” de Carmen Pérez de la Hiz donde encontraremos información sobre las energías alquímicas de las plantas, los secretos alquímicos de la antigua ciencia perdida, las plantas alquímicas para la transmutación del plomo en oro, las plantas griálicas del amor, el poder oculto de otras plantas griálicas y la magia de las plantas.

<<(…) la Naturaleza encierra los secretos de las leyes que rigen la creación y la vida; más, para adentrarse en sus profundos misterios, no basta con estudiarla, hay que saber leer y escuchar su lenguaje oculto, porque la Naturaleza habla y se revela a través de las claves de su geografía sagrada, de la energía de los minerales y de las corrientes telúricas y, muy especialmente, del poder excepcional y arcano que poseen las plantas, ya que no en vano fue la clorofila (…) el medio que permitió la explosión de la vida en nuestro planeta. (…) Las plantas, como enlaces del cosmos con la Tierra, son las grandes transmutadoras de la Naturaleza, debido a esa misteriosa energía que tan incansablemente buscaron los antiguos alquimistas, conocedores de que en ellas se encierra el secreto de la vida (…). Todas las energías no serían más que diferentes manifestaciones de esta grandiosa energía que unifica todo lo creado.>>

<<Las plantas, como catalizadoras de las energías cósmicas, reaccionan especialmente al influjo del Sol, de la Luna y de las corrientes telúricas. (…) La Luna en cuarto creciente aumenta la energía y los principios activos de las plantas; por este motivo los alquimistas aconsejan recogerlas en este período, muy especialmente las plantas griálicas, que son las que almacenan más energía por crecer sobre enclaves de mayor fuerza telúrica, señalando, además, con su presencia, los puntos de máximo poder y las fronteras de los mismos.>>

“EL HOMBRE AL QUE AMABAN LOS ÁRBOLES” (frags.)II, Algernon Blackwood

<< (…) los árboles gritaban en la oscuridad. Había ruidos, también, como de estallidos de grandes velas, de mil a la vez; y de cuando en cuando, estampidos, parecían, más que otra cosa, el batir lejano de enormes tambores. Se pusieron en pie los árboles –toda la hueste sitiadora se puso en pie−, con el rugir de su millón de ramas propagando el mensaje atronador a través de la noche. Era como si hubiesen roto todas las ataduras. Arrastraban sus raíces por el campo y los setos y el tejado. Sacudían sus copas tupidas, bajo las nubes, con salvaje, alborozado movimiento de grandes ramas. Con el tronco vertical, corrían a saltos por el cielo. Había agitación y aventura en el tremendo fragor que producían, y sus gritos eran como el rugido de un mar que ha roto sus compuertas e inunda el mundo… >>

<< Y allá, muy lejos, oyó el bramido del Bosque. La voz de su marido sonaba con él. >>