Una reflexión de Odilon Redon sobre el Artista.

<< El artista viene a la vida para una realización que resulta misteriosa. Es un accidente. Nada lo espera en el mundo social. […] Joven o viejo, tan pronto como produzca la flor rara de la originalidad -que es y debe ser una flor única-, el perfume de esta flor desconocida perturbará las mentes, y todo el mundo se apartará de él. De ahí, para el artista, un aislamiento fatal, cuando no trágico […] >>

Odilon Redon, hacia 1912

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. "Rare et belle fleur".

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. “Rare et belle fleur”.

POEMA A LA MUERTE Nº: 623*, de Emily Dickinson

It was too late for Man-

But early, yet, for God-

Creation -impotent to help-

But Prayer -Our Side-

 

How excellent the Heaven-

When Earth -cannot be had-

How hospitable -then- the face

Of our Old Neighbor- God-

 

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Es demasiado tarde para el Hombre-

y demasiado pronto para Dios-

El Universo -no puede ayudarnos-

mas la oración -persiste- a nuestro lado-

 

Qué fabuloso el Cielo-

cuando la Tierra -no nos pertenece-

Qué acogedor -entonces- el semblante

de nuestro Viejo Conocido -Dios-

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. "Sin título_Junio' 14" (autorretrato).

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. “Sin título_Junio’ 14” (autorretrato).

Extraído de “Poemas a la Muerte” (Bartleby Editores: Madrid, 2010). Selección, traducción y prólogo de Rubén Martín.

Maka

Venenos: ACQUA TOFFANA

El veneno Acqua Toffana era un agua milagrosa inventada por mujeres con la finalidad de hacer sufrir y deshacerse de los malos maridos.

La primera actuación criminal de una toffana fue en Palermo en el año 1633. Una mujer envenenó a su marido como si esta agua tuviera la virtud de transmutarlo en otro más de su agrado. Aliñó la ensalada de su marido pero éste, con la intención de gastarle una broma, le cambió el plato sin que ella se diera cuenta; cuando ésta estaba a punto de morir confesó lo que había tramado y así descubrieron a quién le había comprado el agua. Se trataba de la señora Tofania D’Adamo, conocida como la “Gnura Tufana”. La policía interrogó a esta mujer y le preguntaron si el veneno se lo había facilitado Francesca Rapisarda “la Sarda” (famosa envenenadora ejecutada años atrás) pero ella les contestó que no, que ella era la maestra de Francesca. El 12 de Julio de 1633 la ejecutaron ahorcándola, previa tortura, en la Plaza Marina. Pasada la noche la bajaron de la horca, la descuartizaron y cada parte fue llevada a lugares abandonados lejos de la ciudad para que fueran devorados por las alimañas. Su ejecución, contrariamente a lo que quizá intentaron conseguir, no acabó con su ciencia y alguna de sus discípulas conocía su fórmula del Acqua Toffana llevándola desde Sicilia a Nápoles, pasando a llamarse “Acqua di Napoli”.

A mitad del s. XVII reapareció en Roma vendida como un cosmético en frasquitos con una efigie de San Nicolás de Bari. Y realmente era muy efectiva, pero no como cosmético, sino como medio para librarse de los hombres que no cuidaban sus matrimonios o ue ya no interesaban a sus mujeres. Según algunos, la receta la trajo Giulia Toffana (hija de Gnura), según otros, la discípula era su sobrina.

Pero, ¿de qué se compone este veneno? Es un líquido incoloro e insípido, que se supone, porque no se sabe con exactitud, que contenía arsénico, plomo y, posiblemente, belladona y antimonio. Cinco o seis gotas de esta concentración añadidas en las comidas mataban la salud lentamente, haciendo desaparecer el apetito y produciendo una sed terrible acompañada de cansancio y abatimiento, posteriormente, se convertía en tedio, depresión profunda y, finalmente la muerte. Si la concentración era mayor producía la muerte directamente. El veneno no dejaba huella al alcance de los análisis toxicológicos de la época. No tenía antídoto aunque, según algunos escritos, el vino lo neutralizaba; por el contrario, mezclado con el café o el chocolate era muy efectivo.

Un día una clienta denunció el negocio pero sus beneficiarias impidieron la detención de la Toffana y un convento le concedió asilo. Tras hacerse pública la noticia y correr el bulo de que todo el agua de Roma había sido envenenada, la policía detuvo a Giulia por la fuerza sacándola del convento. Ésta confesó haber matado a unas seiscientas personas y, junto a su hija y otras cómplices, fueron ajusticiadas en Julio de 1659 en Campo dei Fiori, la misma plaza en la que en 1600 había sido quemado en la hoguera Giordano Bruno por defender la teoría heliocéntrica. El cadáver de Giulia fue lanzado al patio del convento y otras de sus cómplices acabaron emparedadas vivas en el Palacio Puzzi.

Pero este suceso tampoco acabó con el negocio del Acqua Toffana, ni mucho menos. A finales del s.XVIII  fue ahorcada en Palermo Giovanna Bonnano conocida como “vecchia del aceto” (la “vieja del vinagre”). Bonnano, que vivía como una mendiga, fue ajusticiada cuando tenía casi 80 años.

El componente principal del líquido milagroso que vendía esta mujer era el “vinagre” matapiojos que se adquiría en farmacias y se componía de 1 libra de agua, 3 onzas de vino blanco y 1 gr de arsénico blanco. Este preparado tampoco dejaba rastros detectables por los médicos de la época pero todo se descubrió cuando murió accidentalmente el hijo de una clienta que, apenada por lo sucedido, confesó quién le había vendido el vinagre y de esta manera pudieron detener a más de 50 personas implicadas en el negocio. Bonnano fue condenada a morir en la horca y sus cómplices a penas de veinte años o más de cárcel. A excepción del boticario, Saverio La Monaca, que fue absuelto. Así, el 30 de Julio de 1789, en la Plaza del Conde de Villena, el Marqués de Villabianca redactó un manuscrito con la historia y el gobierno de Sicilia permitió a algunos artistas retratar la espantosa efigie de la ajusticiada, reproduciéndola en arcilla en forma de busto que actualmente se conserva en el Museo Nacional. Y dos pintores hicieron unos retratos que se conservan en el diario de Villabianca, uno de ellos obra de Bartolomeo Pollini hecho por encargo del milanés Carlo Gatti.. Basándose en esta historia crearon una obra de teatro llamada “Vecchia del aceto”, representada en la Plaza Marina en Septiembre de ese mismo año.

Los conocimientos no murieron con ellas y llegaron a Francia de la mano del químico italiano Exili y de Madeleine d’Aubray, la marquesa de Brinvilliers, provocando tal preocupación en la Corte de Versalles que el rey Luis XIV tuvo que crear un órgano judicial específico para juzgar estos casos: el Tribunal de Venenos (1679 a 1682).

Y la historia continúa… Stendhal en su obra “Promenades en Rome” (1829) refiere que 40 años antes se seguía usando en Roma pues es sabido que la princesa Giustiniani estuvo a punto de morir tras ingerirla por error. También Alejandro Dumas la cita en su obra “El Conde de Montecristo”.

Quizá el envenedado por Acqua Toffana más ilustre pudiera ser Mozart. Hay una hipótesis en referencia a su muerte, según dijo su esposa (él mismo lo creía) había indicios de que 6 meses antes de morir pudo ser envenenado lentamente por desconocidos.

Hoy día “los malos maridos” están a salvo; estas historias de las envenedadoras de Sicilia, Nápoles, Roma y Perugia ya son sólo leyenda…

¿o no…?

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. "Toffana" (autorretrato).

© 2014. “Toffana” (autorretrato).

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Plantas Mágicas: MADRESELVA

La Madreselva (Lonicera), es un arbusto, originario de China y Japón, que pertenece a la familia de las Caprifoliaceae que está formada por 526 especies. Son arbustos, arqueados o parras sarmentosas, con tallos trepadores formados por hojas verdes opuestas, ovaladas y puntiaguadas de unos  10 cm de longitud. Excelentes para cubrir muros por su habilidad para enredarse. Su momento de floración comienza entre finales de Primavera y principios de Verano. Las flores se presentan en cimas y contienen un néctar muy dulce. Su perfume es muy oloroso y su color puede variar desde el blanco al rosado, pasando por el amarillo crema. Las bayas de esta planta, rojo anaranjadas, son muy tóxicas por lo que no deben consumirse.

Sus propiedades medicinales son innumerables; señalo algunas de ellas:

– Balsámica, expectorante, antiinflamatoria y anticonvulsaiva: para problemas respiratorios (tos, asma, resfriado, bronquitis, gripe… ).

– Hepatoprotectora: protege el hígado tonificándolo y le ayuda a recuperarse en caso de verse afectado con alguna enfermedad.

– Diurética: para eliminar líquidos y depurar el organismo (retención de líquidos, artritis, piedras en el riñón).

– Sedante: para el tratamiento de los nervios y las arritmias.

– Vulneraria, astringente y antiséptica: para tratar llagas, heridas, arrugas…

– Emocionalmente ayuda a: purificar el corazón del ser humano de sentimientos negativos y autodestructivos; contribuye a aclarar la mente en los estados de confusión emocional y ayuda a superar las sensaciones de vacío y soledad.

La madreselva de flor blanca (Lonicera japonica) es uno de los remedios más importantes de la medicina china tradicional (figura en la obra clásica Pen Ts’ao de Shen Nung, del 3000 a. de nuestra era). Los farmacéuticos chinos recogen las flores en verano, por la mañana, después de haberse secado el rocío, y las dejan secar a la sombra. Se dice que las flores, ingeridas durante periodos prolongados, aumentan la vitalidad sexual y prolongan la vida.

Mellie Uyldert señala que las flores de la madreselva tienen un efecto relajante; sus hojas verdiazules, una acción tónica; el líber, un «efecto depurador de la sangre», y que la raíz sirve como colorante azul. El azul es, naturalmente, el color saturnino de la fidelidad, de la añoranza, del blues (melancolía y nostalgia), de las montañas lejanas y azules (terrenos de las cabras montesas), de la «flor azul» de los poetas románticos y de las aves migratorias que buscan huir del presente y retornar al lejano pasado.

Para Edward Bach (padre de la terapia Flores de Bach), la esencia floral está indicada para combatir la nostalgia y la añoranza: «para aquellos que piensan sin cesar en el pasado, añorando los bellos tiempos que quedaron atrás, recordando continuamente a los amigos perdidos o los viejos sueños que no se hicieron realidad. No creen que podrán volver a ser felices».

Madreselva

Las propiedades mágicas de la Madreselva son:

• Género: Masculino.

• Planeta: Júpiter.

• Elemento: Tierra.

Utilizada para:

Atraer el dinero: la madreselva se ha quemado como incienso desde la antigüedad dentro de los hogares y viviendas para la prosperidad. Se dice que la quema de la madreselva puede atraer y mantener las bendiciones financieras en el hogar. El aroma dulce y limón de la madreselva endulza los pensamientos de aquellos que lo huelen provocando la generosidad.

Poderes psíquicos: el aroma de la madreselva trabaja para despejar la mente, fortalecer los poderes psíquicos y agudizar la intuición.

Protección: protege los lazos de amor.

El aceite esencial es muy apreciado y resulta conveniente usarlo en rituales de evocación. Además, se usa en los rituales de unión de parejas con problemas o para encontrar un alma gemela.

Esta planta tan romántica está asociada a la sensualidad y el erotismo por sus formas. Representa al laberinto en busca del alma y ayuda a protegerse de las distracciones. Aporta armonía, pureza, sabiduría, inocencia, comunicación con la naturaleza y se puede usar para comprender el pasado. Las madreselvas son fuertemente «astrales», como dijo Rudolf Steiner, pues su extraña fisionomía entraña algo anímico. El ovario ínfero, que se va convirtiendo en bayas más o menos venenosas de color rojo intenso o negro profundo, es un indicio de la astralidad de esta planta.

Comúnmente se creía que la madreselva que crecía alrededor de una puerta de entrada traía buena suerte al hogar y, en Escocia, que impedía la entrada de las brujas. Tener flores de esta planta en casa significaba que pronto entraría dinero en ésta.

En Inglaterra, regalar una rama florida de madreselva significaba la promesa del amor eterno: «I plight thee my throth» [Te juro fidelidad].

Así como se entrelaza la madreselva anudándose en infinitas vueltas; así se entrelazan los corazones, inundados de un verdadero amor.

Se decía que aquellos que aderezaban su vestido con estas flores soñarían con su verdadero amor. En el siglo XIX, no era extraño advertir a las jovencitas de que no llevaran estas flores a su casa, pues sus sueños podían acabar siendo un poco subidos de tono.

En la Literatura se menciona a la madreselva:

«pergolada de fragante madreselva»

“El sueño de una noche de verano”, William Shakespeare

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«Senteme a vigilar en la ribera

de hiedra revestida, entreverada

de ondeante madreselva»

John Milton

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«La madreselva trepaba complacida

por el bajo risco y la muralla en ruinas»

Walter Scott

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