Solsticio de Invierno

El inicio del Invierno, al igual que el inicio de las demás estaciones del año viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. Según el área de astronomía del Ministerio de Fomento:  “En el caso del invierno, esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el Sol alcanza su posición más austral. El día en que esto sucede, el Sol alcanza su máxima declinación Sur (-23º 27′) y durante varios días su altura máxima al mediodía no cambia, y por eso, a esta circunstancia se la llama también solsticio (“Sol quieto”) de invierno. En este instante en el hemisferio sur se inicia el verano.”

En el día del Solsticio de Invierno, el Sol sale más tarde y se pone más pronto. El Invierno comenzará oficialmente “el lunes 22 de diciembre a las 0h 3m hora oficial peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional (Instituto Geográfico Nacional – Ministerio de Fomento). Esta estación durará 88 días y 23 horas, y terminará el 20 de marzo de 2015 con el comienzo de la primavera. El día 20 de marzo habrá un eclipse total de Sol que será visible como parcial desde España. ”

La importancia de esta fecha está presente desde las culturas más antiguas y en muchas partes del mundo. Entre otras, existen éstas:

En la cultura Celta el Solsticio de Invierno recibía el nombre de Yule, que designa el momento en que la rueda del año está en su momento más bajo, preparada para subir de nuevo. Era tradicional quemar el tronco de Yule, un largo tronco de árbol que iba ardiendo lentamente durante toda la temporada de celebraciones, en honor del nacimiento del nuevo Sol. De esa tradición proceden los pasteles en forma de tronco (troncos de chocolate) que hoy en día se comen en Navidades. Para los galos, la encina era un árbol sagrado sobre el que los druidas, sacerdotes celtas guardianes de las tradiciones, recogían el muérdago siguiendo un rito sagrado. Esta tradición, heredada a través de los siglos, sirvió de inspiración para el actual árbol de Navidad.

En la antigua Roma, en diciembre se celebraba la Saturnalia en honor al dios Saturno (padre de los dioses olímpicos y dios protector de la Naturaleza). Era la celebración (durante una semana) del fin de las tinieblas y el comienzo de un nuevo año. Durante esta fiesta se invertía el orden social: los amos servían a los esclavos, los esclavos se convertían en amos y desempeñaban altos cargos del estado.

Un fragmento de las palabras que la sacerdotisa pronunciaba para el rito de la Saturnalia, dice así:

“Esta es la noche del solsticio, la noche más larga del año. Ahora las tinieblas triunfan y aún así todavía queda un poco de luz. La respiración de la naturaleza está suspendida, todo espera, todo duerme. El Rey Oscuro vive en cada pequeña luz. Nosotros esperamos al alba cuando la Gran Madre dará nuevamente a luz al sol, con la promesa de una nueva primavera. Así es el movimiento eterno, donde el tiempo nunca se detiene, en un círculo que lo envuelve todo. Giramos la rueda para sujetar la luz. Llamamos al sol del vientre de la noche. Así sea.”

Durante la Edad Media, esta fiesta cambió de fecha y es lo que hoy día se conoce como Carnavales.

En Irán (Persia), existía la fiesta de Yalda, en la que las familias se mantenían en vigilia toda una noche y alimentaban el fuego para ayudar al Sol a combatir la oscuridad.

Durante la época de los incas, el Inti Raymi (en quechua ‘fiesta del Sol’) era una antigua ceremonia religiosa andina en honor a Inti (el dios Sol), que se realizaba cada solsticio de invierno en los Andes. Era el más importante de los cuatro festivales celebrados en Cusco, según relata el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616), e indicaba la mitad del año así como el origen mítico del Inca. Duraba 15 días, en los cuales había bailes y sacrificios. El último Inti Raymi con la presencia del emperador inca fue realizado en 1535.

En China se celebra el Festival de Invierno (Dong zhi-冬至). Se trata de una celebración antiquísima que se remonta a la Dinastía Han, hace casi 2.500 años. Según la tradición, después del Solsticio de Invierno, a medida que los días se alargan, también aumenta la energía yang. Es el comienzo del cambio de clima, por eso es un día de auspicios favorables y debe ser celebrado.

chimenea nevada

Os deseo a todxs un feliz Solsticio, de Invierno para los habitantes del hemisferio norte y de Verano para los habitantes del hemisferio Sur.

Maka

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