Aforismos de Émile Cioran

«El hechizo de la tristeza se parece a las olas invisibles de las aguas muertas.»

© Ligeia eterna, 2020 (autorretrato) © Jennifer Sedano, (edición)

«A medida que los años pasan, decrece el número de seres con quienes puede uno entenderse. Cuando no haya ya nadie a quien dirigirse, seremos al fin tal y como se era antes de sucumbir en un nombre.»

《¿Alguien emplea continuamente la palabra «vida»? Sabed que es un enfermo.》

«Algunos tienen desgracias; otros, obsesiones. ¿Quienes son más dignos de lástima?»

《Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresión, ¿en nombre de qué vitalidad me ensañaría con una obsesión que me pertenece, que me precede?. Encontrándome bien, escojo el camino que me place; una vez «tocado», ya no soy yo quién decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opción alguna: su obsesión ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir. Preguntarse si se es libre o no: bagatela a los ojos de un espíritu a quien arrastran las calorías de sus delirios. Para él, ensalzar la libertad es dar pruebas de una salud indecente.》

«Cuando me paseaba, tarde, por el camino bordeado de árboles, una castaña cayó a mis pies. El ruido que hizo al estallar, el eco que suscitó en mí, y un temblor desproporcionado con respecto a ese ínfimo incidente, me sumergieron en el milagro, en la embriaguez de lo definitivo, como si no hubiera ya más preguntas, sino respuestas. Me sentía ebrio de mil evidencias inesperadas con las que no sabía qué hacer…»

«El día que leí la lista de casi todas las palabras de que dispone el sánscrito para designar al absoluto, comprendí que me había equivocado de camino, de país, de idioma.»

«El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.»

《En este «gran dormitorio», como llama un texto taoísta al universo, la pesadilla es la única forma de lucidez.》

《En la Antigüedad, el filósofo que no escribía, pero pensaba, no se exponía al desprecio; desde que nos postramos ante la eficacia, la obra se ha convertido en el absoluto del vulgo; a quienes no producen se les considera «fracasados». Sin embargo, esos «fracasados» habrían sido los sabios de otros tiempos; ellos rehabilitarán nuestra época por no haber dejado trazas en ella.》

《En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a eructar.》

«El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.»

《El pesimista debe inventarse cada día nuevas razones de existir: es una víctima del «sentido» de la vida.》

«El orgasmo es un paroxismo; la desesperación, otro. El primero dura un instante; el segundo una vida.»

«El paraíso no era un lugar soportable, de lo contrario el primer hombre se hubiera adaptado a él; este mundo tampoco lo es, ya que en él se añora el paraíso o se da otro por seguro. ¿Qué hacer? ¿Dónde ir? No hagamos nada, no vayamos a ningún sitio, así, sin más.»

《Fuera de la dilatación del yo, fruto de la parálisis general, no existe ningún remedio contra las crisis del abatimiento, contra la asfixia de la nada, contra el horror de no ser más que un alma dentro de un salivazo.》

«Hay noches que ni el más ingenuo torturador podría haber inventado. Sale uno deshecho, estupidizado, perdido. Sin recuerdos ni presentimientos, y sin saber siquiera quién se es. Y entonces es cuando el día parece inútil, y la luz perniciosa y más opresora aún que las tinieblas.»

«He aquí un peligro que no teme el que haya vivido en el apetito de la insatisfacción, en la orgía del remordimiento y del asco.»

«Hubo un tiempo en que el tiempo no existía… El rechazo del nacimiento no es otra cosa que la nostalgia de ese tiempo anterior al tiempo.»

«La imposibilidad de encontrar un solo pueblo, una sola tribu donde el nacimiento provoque duelo y lamentación, prueba hasta qué punto la Humanidad se encuentra en estado de regresión.»

«La lucidez: martirio permanente, inimaginable proeza.»

«La lucidez es el único vicio que hace al hombre libre: libre en un desierto.»

«La ventaja no desdeñable de haber odiado mucho a los hombres es la de llegar finalmente a soportarlos por agotamiento de ese mismo odio.»

«Lo que sé a los sesenta años, ya lo sabía a los veinte. Cuarenta años de un largo, superfluo trabajo de comprobación.»

«Los días no adquieren sabor hasta que uno escapa a la obligación de tener un destino.»

«Los dolores imaginarios son, con mucho, los más reales ya que se les necesita constantemente y se inventan porque no es posible prescindir de ellos.》

«Más de una vez se me ha ocurrido salir de casa porque, de haberme quedado, no estaría seguro de poder resistir a alguna resolución súbita. La calle es más tranquilizadora porque se piensa menos en uno mismo, y porque en ella todo se debilita y se deteriora, empezando por las angustias.»

«Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre. Libre como un ser abortado.»

«Mi facultad de decepción sobrepasa el entendimiento. Ella es quien me hace comprender a Buda, pero también es ella quien me impide seguirlo.»

«Mientras más se alejan los hombres de Dios, más avanzan en el conocimiento de las religiones.»

《Nadie puede conservar su soledad si no sabe hacerse odioso.》

«No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas lo cual vale más que tratar de llenarlas.»

《«No puedo diferenciar las lágrimas de la música» (Nietzsche). Quien no comprende esto instantáneamente, no ha vivido nunca en la intimidad de la música. Toda verdadera música procede del llanto, puesto que ha nacido de la nostalgia del paraíso.》

«No reducirse a una obra; sólo hay que decir algo que pueda susurrarse al oído de un borracho o de un moribundo.»

«No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos qué forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.»

«No vale la pena molestarse en matarse porque uno siempre se mata demasiado tarde.»

«Nunca entenderé cómo se puede vivir sabiendo que no se es, por lo menos, eterno.»

«Nunca estoy a gusto en lo inmediato, sólo me seduce lo que me precede, lo que me aleja de aquí, los innúmeros instantes en que yo no fui: lo no nato, en suma.»

«Podemos estar orgullosos de lo que hemos hecho, pero deberíamos estarlo mucho más de lo que no hemos hecho. Ese orgullo está por inventar.»

«Podemos imaginarlo todo, predecirlo todo, salvo hasta dónde podemos hundirnos.»

«Por todas las evidencias estamos en el mundo para no hacer nada.»

«- ¿Qué hace usted todo el día?
– Me soporto.»

«Qué orgullo descubrir que nada te pertenece: qué revelación.»

«¿Qué sería de nuestras tragedias si un insecto nos presentara las suyas?»

《¿Quién abusaría del sexo sin la esperanza de perder en él la razón algo más de un segundo, para el resto de sus días?》

«Se puede soportar cualquier verdad, por muy destructiva que sea, a condición de que sea total, que lleve en sí tanta vitalidad como la esperanza a la que ha sustituido.»

《Si alguna vez has estado triste sin motivo, es que lo has estado toda tu vida sin saberlo.》

«Si no poseo el gusto del misterio es porque todo me parece inexplicable, o mejor dicho, porque lo inexplicable es mi único sustento y estoy harto de él.»

«Siempre he buscado paisajes anteriores a Dios. De ahí mi debilidad por el Caos.»

«Siento que soy libre, pero sé que no lo soy.»

«Sólo me entiendo bien con alguien que se encuentra en lo más bajo de sí mismo, sin el deseo ni la fuerza de recuperar sus ilusiones habituales.»

«Sólo lo que se esconde es profundo y verdadero. De ahí la fuerza de los sentimientos viles.»

«Sufrir es la manera de estar activo sin hacer nada.»

《Vivo únicamente porque puedo morir cuando quiera: sin la idea del suicidio, hace tiempo que me hubiera matado.》

 

Emil Mihai Cioran nació en Răşinari, Condado transilvano de Sibiu, antiguo Imperio Austro-Húngaro actual Rumanía, el 8 de abril de 1911.
Escritor y filósofo rumano, aunque publicó la mayor parte de sus obras en lengua francesa.
Cioran no se consideraba así mismo un filósofo ortodoxo, ni tan siquiera escritor, provocador a ultranza, alentó durante toda su vida múltiples controversias contra el orden establecido, las normas y los dogmas. Uno de sus más ansiados objetivos fue instaurar un pensamiento a contracorriente, en el que el cinismo tenía un papel protagonista, lo que dio lugar a sus aforismos sin concesiones ni piedad hacia el objeto al que aludía.
Su obra está cargada de una gran dosis de atmósfera tormentosa, estado que el propio Cioran experimentó en sí mismo.
Preocupado toda su vida con los temas de la muerte y el sufrimiento, sintiéndose atraído por la idea del suicidio, creyendo que esta posibilidad podría ayudarlo una sola vez en la vida.
Sus obras abarcan numerosos y variados temas, entre ellos: el pecado original, el sentido trágico de la historia, el fin de la civilización, la negativa del consuelo por la fe, la obsesión por la vida eterna, como una expresión del hombre metafísico, el exilio…
Se lo relaciona habitualmente con otros autores rumanos, como Tristan Tzara.
Tal es el desapego que marcó su vida, que decidió cambiar su lengua madre por el francés. Incluso cuando Stalin murió y Rumania se vio libre de la ocupación soviética, su único sentimiento fue el de pesadumbre.
Su pensamiento de Cioran, infectado de amargura e ironía, lo sitúa entre los pensadores más provocadores y fulgurantes de las últimas décadas.
Murió en París, el 20 de junio de 1995.

Recordando a Émile CIORAN

Ha pasado mucho tiempo desde que escribí dos entradas con pensamientos de Cioran y hoy quiero dedicarle una nueva en el aniversario de su muerte .

Son frases y fragmentos de su obra y de su vida para adentrarnos en su visión del mundo, del hombre, de la muerte y el paso del tiempo (por los que sentía una verdadera fascinación/obsesión, como yo), en definitiva, de sus profundas preocupaciones; y de las nuestras.

En una entrevista, de las pocas que concedió, que le realizó el filósofo Gabriel Liceanu en 1983 a este célebre pensador y escritor que vivía solo, pobre y ajeno a su popularidad, habló de que el origen de su pesimismo fue la adolescencia. Respecto a sus insomnios (algunos lo entendemos perfectamente), dijo:

Llegaba a pasar semanas sin pegar ojo. Me di cuenta de que la vida es soportable gracias al sueño; cada mañana, tras una interrupción, comienza una nueva aventura. El insomnio, sin embargo, suprime la inconsciencia, obliga a 24 horas diarias de lucidez. ( … ) La vida sólo es posible si hay olvido.

El pensador políglota (rumano, alemán, inglés, ruso, italiano y español), escribió seis obras en rumano antes de publicar su primera Précis de décomposition (Breviario de podredumbre, 1949), que fue un éxito inmediato con gran repercusión en una sociedad francesa que abrazaba el existencialismo.

A pesar de ser un solitario, vivió en pareja hasta su muerte con su compañera, Simone Boué, a la que conoció superando ya la treintena.

No fue su único amor pues el destino es imprevisible y nos sorprende cuando menos lo esperamos. En el umbral de sus setenta años, conoce a una joven filósofa, Friedgard Thoma, que le envía una carta para expresarle su admiración. Friedgard recibe una carta manuscrita del filósofo escrita en alemán que finaliza con una invitación a un encuentro personal en París. El intercambio epistolar se hará frecuente y durará más de una década. Esta amistad/amor imposible, guardado en secreto durante años, sorprenderá y obsesionará al pensador:

Se puede dudar absolutamente de todo, afirmarse como nihilista y, sin embargo, enamorarse como el mayor idiota.

Su relación no fue sólo epistolar ya que ella le acompañaba en sus devenires, alojándose en un hotel cercano a su departamento.

Cioran rechazó todos los honores que le fueron concedidos. Antes de morir, a los 84 años, lo internaron por demencia pasando por una larga agonía.

Su compañera encontró los cuadernos, publicados posteriormente gracias a ella, que Émile escribió durante años que a pesar de no estar escritos a modo de diario mucho se le asemeja por los detalles anotados de su vida. Simone murió ahogada en el mar Vendée, cerca de su ciudad natal, dos años después de fallecer Cioran. Aunque hubo especulaciones sobre un suicidio, Friedgard asegura que fue algún tipo de accidente, pues habían planeado encontrarse nuevamente en París, pues se hicieron amigas. En 2001, Friedgard publica los textos de las cartas en un libro, Un amor de Cioran. Por nada en el mundo, editado por Weidle Verlag.

Son muchas las obras que le valieron a Cioran la etiqueta de pensador genial: Silogismos de amargura, Desgarradura, La tentación de existir, Del inconveniente de haber nacido o La caída en el tiempo, entre otros. En España será el filósofo Fernando Savater el que se encargue de traducirlo e inocularlo en el pensamiento filosófico español.

El hombre tiene más posibilidades de salvarse a través del infierno que del paraíso.

No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan tan meticulosamente como el Tiempo.

Sólo son fecundos y duraderos los dolores nacidos en el centro de nuestra existencia, que irradian en una existencia y crecen de forma inmanente en la esencia de esa existencia. Hay dolores que tendrían que detener la Historia en el acto. […] Frente a este desconcierto que nos conduce a la desesperanza, nos vemos forzados a aceptar la irracionalidad de la vida sin pensar más. Ni tampoco tiene sentido seguir pensando porque no hay explicación alguna. Todo es tan inexplicable que me duele la inutilidad de las ideas.

El deseo de morir era mi interés excluyente; a él le sacrifiqué todo, hasta la muerte.

El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad.

Cioran escribió con pasión y sufrimiento. Era un ser eternamente acosado por su tiempo y por su propio espíritu:

Sólo es escribe con pasión, con verdad, cuando se está acorralado. La mente trabaja bajo presión. En condiciones normales, permanece improductiva, se aburre y se aburre.

Requiescat in pace

Maka

“HABLANDO”, Pablo del Águila

Hablando en torno a no sé qué palabras,
a preguntas sin tiempo a pedazos, a marchar porque sí,
porque no quiero y quieres sin embargo.
Preguntando si el cielo y si la tierra
y no sé qué de un mundo que crearon para la muerte nuestra.
Así pasan mis días
y mis noches.
Pronunciando palabras sin sentido —hombre, vivir, naciendo—.
Recordando que tengo entre las manos aire
y que no puedo ser aire yo mismo.
¡Ay mis noches!
Nocturnas noches mías en silencio. Desvelado ante un libro
y una estufa manchada.
Sin pensar en mañana, que es viernes,
ni en ayer, que era viernes. Me siento ante la mesa
y recuerdo otros tiempos en que todo era nuevo
y encontrar a otras gentes para hablar de lo mismo
que si el hombre, que el mundo…

Hablando de nostalgias y deberes
y de estar harto y de querer venirme
a mi rincón más triste
para soñar en los ecos dormidos de alguna voz sin nombre.
Creyéndome en las noches
que mi ventana es mía y conversar con ella
y con el viento oscuro.
¡Ay mis noches que pasan!
Si fuera siempre noche y la vida se fuese…,
pienso a veces, para volver más tarde a hablar de que si el hombre,
o el mundo, o algunas otras cosas, no son como debieran.

Poema extraído de “Poesía reunida (1964-1968)”, Granada: Editorial Silene, 1989.

Pablo del Águila Martínez (2 de Diciembre de 1946 – 23 de Diciembre de 1968), poeta y filósofo granadino. Su obra poética destaca por su profunda angustia existencial.

Maka

“PARTIRÉ”, Pablo del Águila

 

Partiré de noche,
cuando nadie sospeche mi partida,
cuando por llanos y montes pueda perderme.
No habrá adiós que me cubra.
Me iré como he venido,
sin que nadie me espere ni desee.
Nadie verá mi llanto.
Pensarán que un arcángel
me tocó con su espada.
Pensarán que he muerto
destrozando mis ojos contra el barro,
contra la tierra frágil que me cubre.
Al día siguiente estaré lejos,
donde otro nombre me espere y me consuma.
Será de noche, sí, será de noche.
No notarán que falto,
ni cubrirán de flores mi vacío.
Y partiré de nuevo de otro sitio.
En mi ausencia estará
presencia sempiterna de mi huida.
Como loco me iré, como demente saltaré
las barreras que me ataron algún día.
Una vez fuera, sólo la muerte
vivirá en mi cabeza.
Sin esperanzas parto,
sin esperanzas vengo ya de vuelta.
Mi adiós lo daré al viento;
al viento irá mi sola despedida.
Me iré de noche, sí me iré de noche;
mientras los otros gritan desesperadamente
y me expulsan con risas de su pista.
Partiré para siempre en mi regreso.
Me iré y será de noche.
Sí, será de noche.

Poema extraído de “Poesía reunida (1964-1968)”, Granada: Editorial Silene, 1989.

Pablo del Águila Martínez (2 de Diciembre de 1946 – 23 de Diciembre de 1968), poeta y filósofo granadino. Su obra poética destaca por su profunda angustia existencial.

Maka

“CUANDO YO ERA NIÑO”, Friedrich Hölderlin*

Da ich ein Knabe war,
Rettet’ ein Gott mich oft
Vom Geschrei und der Rute der Menschen,
Da spielt’ ich sicher und gut
Mit den Blumen des Hains,
Und die Lüftchen des Himmels
Spielten mit mir.

Und wie du das Herz
Der Pflanzen erfreust,
Wenn sie entgegen dir
Die zarten Arme strecken,

So hast du mein Herz erfreut
Vater Helios! und, wie Endymion,
War ich dein Liebling,
Heilige Luna!

O all ihr treuen
Freundlichen Götter!
Dass ihr wüsstet,
Wie euch meine Seele geliebt!

Zwar damals rief ich noch nicht
Euch mit Namen, auch ihr
Nanntet mich nie, wie die Menschen sich nennen
Als kennten sie sich.

Doch kannt’ ich euch besser,
Als ich je die Menschen gekannt,
Ich verstand die Stille des Äthers,
Der Menschen Worte verstand ich nie.

Mich erzog der Wohllaut
Des säuselnden Hains
Und lieben lernt’ ich
Unter den Blumen.
Im Arme der Götter wuchs ich groß.

D'un altre temps

Cuando yo era niño,
a menudo un dios me salvaba
del griterío y del castigo de los hombres.
Yo jugaba entonces, tranquilo y sin temor,
con las flores del prado
y las brisas del cielo
jugueteaban conmigo.

Y así como tú regocijas
el corazón de las plantas
cuando a ti,
extienden sus dulces brazos,

así alegrabas mi corazón
¡Padre Helios! Y, como Endymion,
era tu amado,
sagrada Luna.

Oh, vosotros todos, leales,
amigos dioses,
¡si supiéseis cómo os ha querido mi alma!

En verdad, no os llamaba entonces
con vuestros nombres, y vosotros
nunca me nombrabais, como hacen los hombres entre ellos,
como si se conocieran de siempre.

Sin embargo, os conocía mejor
de lo que nunca he conocido a los hombres.
Llegué a comprender el silencio del Éter,
pero nunca comprendí
las palabras de los hombres.

La armonía susurrante
del bosque me educó
y aprendí a amar
entre las flores.
En los brazos de los dioses crecía.

 

*Poeta, novelista y dramaturgo alemán nacido en Lauffen am Neckar, Württemberg, en 1770. En 1802 sufre el primero de sus ataques de esquizofrenia que no le abandonarían hasta su fallecimiento ocurrido en Tübingen en junio de 1843.

Consiento en borrarme…

“(…) Ni pacto con la vida, ni pacto con la muerte: habiendo desaprendido a ser, consiento en borrarme.”

Émile M. Cioran*

(Précis de décomposition, 1949)

Consiento en borrarme

Émile Michel Cioran (Rasinari, 1911 – París, 1995), escritor y filósofo francés de origen rumano cuyo pensamiento se caracteriza por su extremo pesimismo y nihilismo.

Maka

“Illud me amplexus atque osculans flere prohibebat” *

Amplexus

* “Ella abrazándose a mí y besándome, me impedía llorar.”

[He modificado la frase de Cicerón, en la original dice “Ille” (“Él”) no “Ella”].

Imagen tomada en el Cementerio de San José (Granada, España).

Maka

Una reflexión filosófica de HEIDEGGER

Vivimos al amparo de los roles sociales, de lo que se espera que hagamos, pensemos o digamos. Sólo excepcionalmente somos auténticos. En general, nuestra vida se pierde en la inautenticidad. Y es natural que así suceda, porque nuestro propio modo de ser implica asumirnos como radicalmente finitos, aceptar la angustia de no poder cumplir todas las posibilidades que se despliegan ante nosotros, correr el riesgo de equivocarnos y arrepentirnos, y sentirnos culpables de las elecciones que hemos hecho. Y, en fin, vivir cada momento de nuestro vida ante nuestra mortalidad. La culpa nos hace presente el pasado, tal como nuestro ser hacia la muerte nos hace presente el futuro, anticipándolo. Por eso, sólo el hombre es propiamente mortal. Los animales no mueren, sino que apenas cesan. La muerte no es meramente cesar. La muerte es la posibilidad vivida de que ya no haya más posibilidades para mí. Es la posibilidad de que mi mismo ser sea imposible. Nuestra vida es un entre y los extremos, la nada del antes y la nada del después, no nos pertenecen.

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. "Lamorta_II"

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. “Lamorta_II”

(…)

El ser no es permanente presencia, como suponía la tradición metafísica occidental, si no advenir o acontecer. Asumir la temporalidad que somos sin subterfugios ni distracciones es lo que nos permitiría apropiarnos realmente de un destino auténtico.

Maka

Fragmentos de “Libro del Desasosiego”, FERNANDO PESSOA

Fernando António Nogueira Pessoa (Lisboa, Portugal,1888-1935), poeta y escritor portugués.

“He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios.
Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales. Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros de la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a que comúnmmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.”

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“Me sucede a veces, y siempre que sucede es casi de repente, que surge en medio de mis sensaciones un cansancio tan terrible de la vida que ni siquiera se da la hipótesis de un acto con el que dominarlo. Para remediarlo, el suicidio parece inseguro; la muerte, incluso supuesta la inconsciencia, todavía poco. Es un cansancio que ambiciona, no el dejar de existir -lo que puede ser o puede no ser posible-, sino algo mucho más horroroso y profundo, el dejar de siquiera haber existido, lo que no hay manera de que pueda ser.”

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“Pero soy quien cree que la vida es medio luz medio sombras. Y no soy pesimista. No me quejo del horror de la vida. Me quejo del horror de la mía. El único hecho importante para mí es el hecho de que yo existo y de que yo sufro y de no poder siquiera soñarme del todo por fuera de mi sentir sufriendo.”

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“Vivir es ser otro. Ni sentir es posible si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir: es recordar hoy lo que se sintió ayer, ser hoy el cadáver vivo de lo que ayer fue la vida perdida.”

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“Hoy he llegado, de repente, a una sensación absurda y justa. Me he dado cuenta, en un relámpago intimo, de que no soy nadie. Nadie, absolutamente nadie. Cuando brilló el relámpago, aquello donde había supuesto una ciudad era una llanura desierta; y la luz siniestra que me mostró a mí no reveló un cielo encima de ella. Me han robado el poder de ser antes de que el mundo fuese. Si tuve que reencarnar, he reencarnado sin mi, sin haber reencarnado yo.”

© 2013. Todos los derechos reservados por Maka. "En la tiniebla".

© 2013. Todos los derechos reservados por Maka. “En la tiniebla”.

“Y duermo, a mi manera, sin sueño ni reposo, esta vida vegetativa de la suposición, y bajo mis párpados sin sosiego flota, como la espuma quieta de un mar sucio, el reflejo lejano de las farolas mudas de la calle.
Duermo y desduermo.”

Maka

Fragmento de una epístola de FRANCISCO MARTÍNEZ DE LA ROSA

Fragmento de una epístola al Señor Duque de Frías con motivo de la muerte de su esposa.

Desde las tristes márgenes del Sena,
cubierto el cielo de apiñadas nubes,
de nieve el suelo, y de tristeza el alma,
salud te envía tu infeliz amigo,
a ti, ¡más infeliz….! y ni le arredra
el temor de tocar la cruda llaga,
que aún brota sangre, y de mirar tus ojos
bañarme en nuevas lágrimas….. ¿Qué fuera,
si no llorara nada el hombre?…..Yo mil veces
he bendecido a dios, que nos dio el llanto
para aliviar el corazón, cual vemos
calmar la lluvia al mar tempestuoso.
Llora, pues, llora; otros amigos fieles,
de más saber y de mayor ventura,
de la estoica virtud en tus oídos
harán sonar la voz; yo, que en el mundo
del cáliz de amargura una vez y otra
apuré hasta las heces, no hallé nunca
más alivio al dolor que el dolor mismo:
luchando el alma y reluchando en vano,
hasta que ya cansada, sin aliento,
bajo el inmenso peso se rendía……
¿Lo creerás, caro amigo….? Llega un tiempo
en que gastados del dolor los filos,
ese afán, esa angustia, esa congoja,
truécase al fin en plácida tristeza;
y en ella absorta, embebecida el alma,
repliégase en sí misma silenciosa,
y ni la dicha ni el placer envidia.
Tú dudas que así sea, y yo otras veces
lo dudé como tú; juzgaba eterna
mi profunda aflicción, y grave insulto
anunciarme que un tiempo fin tendría.
Y le tuvo: de Dios a los mortales
en ésta otra merced que así tan sólo,
entre tantas desdichas y miserias,
sufrir pudieran la cansada vida.
Espera, pues; da crédito a mis voces,
y fíate de mí…… ¿Quién en el mundo
compró tan caro el triste privilegio
de hablar de la desdicha….? En tantos años,
¿viste un día siquiera, un solo día
en que no me mirases vil juguete
de un destino fatal, cual débil rama
que el huracán arranca y por los aires
la remonta un instante y contra el suelo
la arroja luego y la revuelca, impío……?

© 2013. Todos los derechos reservados por Maka. "In the shadows".

© 2013. Todos los derechos reservados por Maka. “In the shadows”.

Francisco de Paula Martínez de la Rosa Berdejo Gómez y Arroyo (Granada, 1787 – Madrid, 1862), fue poeta, dramaturgo, catedrático de Filosofía Moral por la Universidad de Granada (1808) político y diplomático español.  Formó parte de las Reales Academias de la Lengua (que presidió de 1839 a 1862), de Historia, de Bellas Artes y de Jurisprudencia, así como a ser presidente del Ateneo de Madrid.

Maka