“LES LETANIES DE SATAN”/”LETANÍAS DE SATÁN”, Charles Baudelaire

Stigma Diabøli

Stigma Diabøli

Ô toi, le plus savant et le plus beau des Anges,
Dieu trahi par le sort et privé de louanges,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Ô Prince de l’exil, à qui l’on a fait tort
Et qui, vaincu, toujours te redresses plus fort,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui sais tout, grand roi des choses souterraines,
Guérisseur familier des angoisses humaines,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui, même aux lépreux, aux parias maudits,
Enseignes par l’amour le goût du Paradis,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Ô toi qui de la Mort, ta vieille et forte amante,
Engendras l’Espérance, — une folle charmante!

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui fais au proscrit ce regard calme et haut
Qui damne tout un peuple autour d’un échafaud.

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui sais en quels coins des terres envieuses
Le Dieu jaloux cacha les pierres précieuses,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi dont l’oeil clair connaît les profonds arsenaux
Où dort enseveli le peuple des métaux,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi dont la large main cache les précipices
Au somnambule errant au bord des édifices,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui, magiquement, assouplis les vieux os
De l’ivrogne attardé foulé par les chevaux,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui, pour consoler l’homme frêle qui souffre,
Nous appris à mêler le salpêtre et le soufre,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui poses ta marque, ô complice subtil,
Sur le front du Crésus impitoyable et vil,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Toi qui mets dans les yeux et dans le coeur des filles
Le culte de la plaie et l’amour des guenilles,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Bâton des exilés, lampe des inventeurs,
Confesseur des pendus et des conspirateurs,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

Père adoptif de ceux qu’en sa noire colère
Du paradis terrestre a chassés Dieu le Père,

Ô Satan, prends pitié de ma longue misère!

                 Prière

Gloire et louange à toi, Satan, dans les hauteurs
Du Ciel, où tu régnas, et dans les profondeurs
De l’Enfer, où, vaincu, tu rêves en silence!
Fais que mon âme un jour, sous l’Arbre de Science,
Près de toi se repose, à l’heure où sur ton front
Comme un Temple nouveau ses rameaux s’épandront!

– – – – – – –

Oh tú, el ángel más sabio y bello de los Ángeles,
Dios ajeno a la suerte y privado de alabanzas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Oh, Príncipe del exilio, a quien trataron injustamente
y que, vencido, aún te alzas más fuerte,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que todo lo sabes, gran rey de las cosas subterráneas,
curandero familiar de las angustias humanas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, incluso a los leprosos y a los parias malditos,
enseñas mediante el amor el sabor del Paraíso,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Oh tú, que de la muerte, tu vieja y poderosa amante,
engendras la Esperanza- ¡una loca encantadora!

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que das al marginado esa mirada calmada y elevado
quien condena a todo un pueblo alrededor de un cadalso,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú, que sabes en qué rincones de las tierras envidiosas
el Dios celoso escondió las piedras preciosas,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú, cuya mirada clara conoce los profundos arsenales
donde duerme amortajado el pueblo de los metales,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú, cuya extendida mano oculta los precipicios
al sonámbulo que vaga al borde de los edificios,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, mágicamente, ablandas los viejos huesos
del borracho rezagado atropellado por los caballos,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que, para consolar al hombre frágil que sufre,
nos enseñas a mezclar el salitre y el azufre,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que pones tu marca, oh cómplice sutil,
en la frente del Creso despiadada y vil,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Tú que pones en los ojos y los corazones de las niñas
el culto a la herida y el amor a los harapos,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Báculo de exiliados, lámpara de inventores,
confidente de ahorcados y de conspiradores.

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

Padre adoptivo de aquellos a quienes en su negra cólera,
del paraíso terrenal expulsó Dios Padre,

¡Oh, Satán, apiádate de mi enorme miseria!

                 Oración

¡Gloria y alabanza a ti, Satán, en las alturas
del Cielo, donde reinas, y en las profundidades
del Infierno donde, vencido, sueñas en silencio!
¡Haz que mi alma un día, bajo el Árbol de la Ciencia,
cerca de ti descanse, a la hora en que sobre tu frente
al igual que en un templo nuevo sus ramas se expandan!

 

Poema publicado en la antología “Les fleurs du mal” (“Las flores del mal”) en 1857.

Traducción propia.

Maka

“LOS DOS TERRORES”(The two terrors), Amy Levy*

Two terrors fright my soul by night and day:
The first is Life, and with her come the years;
A weary, winding train of maidens they,
With forward-fronting eyes, too sad for tears;
Upon whose kindred faces, blank and grey,
The shadow of a kindred woe appears.
Death is the second terror; who shall say
What form beneath the shrouding mantle nears?

Which way she turn, my soul finds no relief,
My smitten soul may not be comforted;
Alternately she swings from grief to grief,
And, poised between them, sways from dread to dread.
For there she dreads because she knows; and here,
Because she knows not, only faints with fear.

——-

Dos terrores atormentan mi alma noche y día:
El primero es la Vida, y con ella el tiempo;
Un cansado y lánguido tren de miserias,
Con ojos anhelantes, demasiado tristes para llorar;
Sobre cuyos rostros, pálidos y grises,
Se extiende la sombra de un infortunio.
La Muerte es el segundo terror;
¿Bajo qué forma su manto negro se acercará?

Mi alma no encuentra alivio en la elección,
Podrá ser golpeada mas nunca consolada;
Ella se balancea entre pena y dolor,
Atrapada entre dos términos, sacudida.
De uno teme lo que ya conoce,
Del otro, sus benditos horrores desconocidos.

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© 2016. Todos los derechos reservados por Maka RM.

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* Amy Levy  (10 de noviembre de 1861 – Londres, 10 de septiembre de 1889). Escritora de ensayos, poemas y novelas. Muchos de sus trabajos fueron publicados en la revista Women’s World, dirigida por Oscar Wilde.
Debido a la sordera y la depresión que padecía, se suicidó inhalando una dosis letal de monóxido de carbono.

Maka

“LAS CAMPANAS”, de Edgar Allan Poe

© 2015. Todos los derechos reservados por Maka RM.

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I
¡Escuchad el tintineo!
!La sonata
Del trineo
Con cascabeles de plata!
¡Qué alegría tan jocunda nos inunda al escuchar
la errabunda melodía de su agudo tintinear!
¡Es como una epifanía,
En la ruda racha fría,
la ligera melodía!
¡Cómo fulgen los luceros!
-¡Verdaderos Reverberos !-
Con idéntica armonía
A la clara melodía
Cintilando, cintilando, cintilando,
¡Cómo los cascabeles
van sonando!
Y en un mismo son, son único,
Que igualiza un ritmo rúnico,
Los luceros siguen fieles
Cascabeles, cascabeles, cascabeles
El son de los cascabeles,
Cascabeles, cascabeles, cascabeles
Cascabeles,
¡El son grato, que a rebato, surge en los cascabeles!

II
Escuchar el almo coro
Sonoro
Que hacen las campanas todas:
¡Son las campanadas de oro
De las bodas!
¡Oh, qué dicha tan profunda nos inunda al escuchar
La errabunda melodía de su claro repicar!
¡Cómo revuela al desgaire
Esta música en el aire!
¡Cómo a su feliz murmullo
Sonoro,
Con sus claras notas de oro,
Se aúna la tórtola con su arrullo,
Bajo la luz de la luna!
¡Qué armonía
Se vacía
De la alegre sinfonía
De este día!
¡Cómo brota
Cada nota!:
Fervorosamente, dice
la felicidad remota
Que predice.
Y a la voz de una campana, siguen las de sus hermanas
Las campanas,
Las campanas, las campanas, las campanas, las campanas,
las campanas, las campanas, las campanas,
En sonoro ritmo de oro, de almo coro, ¡las campanas!

III
¡Oíd cual suena el bordón!:
el bordón
De son bronco
Que pone en el corazón
El espanto con su son,
Con su son de bronce, ronco.
¡que tristeza tan profunda nos apresa al escuchar
Cómo reza, gemebunda, la fiereza del llamar!
Cómo su son taciturno,
En el silencio nocturno
Es grito desesperado
Que no es casi pronunciado
¡De aterrado!
Grito de espanto ante el fuego
Y agudo alarido luego,
Es un clamor que se extiende,
Que el espacio ronco, hiende
Y que llama;
Que defiende.

Y que clama, clama, clama,
Que clama pidiendo auxilio
En tanto que ve el exilio
De aquellos que el fuego, ciego y arrollador, empobrece
Y el fuego que ataca y crece,
Mientras se oye el ronco son,
El somatén del bordón,
Del bordón, bordón, bordón
¡Del bordón!
¡Cómo el alma se desgarra
Cuando el son del bordón narra
La aflicción
¡De aquellos que arruina el fuego!
Y, cómo nos dice luego
Los progresos que hace el fuego
-Que va a tientas como ciego-
El somatén del bordón,
¡Que es toda una narración!
¡Oh, la tempestad de ira
En la que el bordón delira
Y en que convulso, delira!
El alma escucha anhelante
la queja que da el bordón
Con su son;
El bordón que da su son,
El bordón, bordón, bordón,
¡El bordón!
Que es toda una narración el somatén del bordón
Del bordón, del bordón, del bordón
Del bordón, del bordón, del bordón
¡Del bordón!
El grito ante el infinito, cual proscrito, ¡del bordón!

IV
¡Escuchad cómo la esquila,
Cómo el esquilón de hierro,
Llama con voz que vacila,
Al entierro!
Qué meditación profunda nos inunda al escuchar
la errabunda y gemebunda melodía del sonar
¡Cómo llena de pavura
Su son en la noche obscura!
¡Cómo un estremecimiento
Nos recorre el pensamiento
que provoca su lamento!
Cuando sueña
La grave esquila de hierro, con su lúgubre toquido,
Con su lúgubre toquido que la medianoche llena.
¡Es que las almas en pena
Se han reunido!
¡Oh, la danza
Al son que toda la esquila,
En una noche intranquila,
Su tijera de luz lila,
Tocando en visión del Juicio la noche sin esperanza!

Entonces, ya no vacila
La grave voz de la esquila,
De la esquila, de la esquila, de la esquila,
de la esquila, de la esquila,
Sino que suena furiosa,
Con su voz cavernosa,
Y, en un mismo son, son único,
Que igualiza un ritmo rúnico,
Algún ronco rayo truena
Y se alumbra con relámpagos la noche sin esperanza,
Mientras las almas en pena
Giran, giran su danza
Bajo la triste luz lila.
Y en tanto se oye la grave, la grave voz de la esquila,
De la esquila, de la esquila,
De la esquila, de la esquila, de la esquila, de la esquila,
Y en el mismo son, son único,
Que igualiza un ritmo rúnico,
Mientras se oye, la triste, la triste voz
De la esquila,
De la esquila,
Furibundo rayo truena,
El relámpago cintila.

Y los espectros en pena
Danzan al son de la esquila,
De la esquila, de la esquila, de la esquila,
de la esquila, de la esquila,
Y en un mismo son, son único,
Que igualiza un ritmo rúnico,
Danzan al son de la esquila,
De la esquila, de la esquila,
de la esquila, de la esquila, de la esquila,
¡De la esquila!
Y mientras que el rayo truena,
Que el relámpago cintila
Y que con furor terrible, danzan las almas en pena,
Se oye la voz de la esquila,
De la esquila, de la esquila, de la esquila,
De la esquila, de la esquila,
la voz de cuento lamento ¡de la esquila!

*Retrato de la artista Eva Lí.

Breve análisis del poema publicado en 1849 aquí

Maka

Fragmento de “Canción de noche”, de Georg Trakl

“Mátame dolor. Quema la herida.
Este martirio es una cosa vana.
Mira cómo florece de mi herida
en la noche una estrella arcana.
Todo está consumado.
Muerte, sé humana.”

Herida

Nota: la sangre es real (mía).

Georg Trakl, el poeta desamparado

“Demasiado poco amor, demasiada poca justicia y piedad y siempre demasiado poco amor; demasiada dureza, orgullo y todo tipo de criminalidad, eso soy yo… Anhelo el día en que el alma no podrá ni querrá vivir en este desalmado cuerpo apestado por la melancolía, en que abandonará esta figura ridícula de heces y podredumbre, que sólo es un reflejo demasiado exacto de un siglo sin Dios y maldito”.

Fragmento de G.T. a su amigo Ludwig Von Ficker

 trakl

Georg Trakl nació el 3 de febrero de 1887, en Salzburgo, Austria.
Fue uno de los poetas iniciadores de las vanguardias y el expresionismo literario, creando en 1906 dos grupos literarios: Apolo y Minerva, cultivando en ellos la concepción del poeta bohemio, maldito y dionisíaco.

Pasó la infancia con sus padres y sus seis hermanos: Wilhelm (de un matrimonio anterior del padre), Gustav, Maria, Hermine, Friedrich y su hermana menor Margarethe Jeanne (Grete, Gretl), con la que compartió su afición por el Arte, la Música (tocaban el piano juntos) y la Literatura, y con quien mantuvo una obsesiva relación incestuosa que le marcó profundamente.

Con sus hermanos, Fritz y Grete. Georg está en el centro.

Grete Trakl, en 1912.

La pianista Grete Trakl, en 1912.

Su temprana adicción al alcohol y a las drogas le produjeron graves trastornos mentales, con cambios profundos de personalidad. Debido a su excesiva sensibilidad, tenía tendencia a aislarse y pasear en los atardeceres hasta el amanecer en los bosques, parques y jardines de la ciudad, moldeando en él un explosivo sentimiento de soledad. Según James Reidel -poeta, biógrafo de Welden Kees, traductor y autor de “Our Trakl”- considera bastante probable que padeciese el síndrome de Asperger.

En 1905 comenzó a trabajar en una farmacia llamada Zum Weißen Engel (“El ángel blanco”, cuya denominación parece obedecer a la venta de cocaína, droga entonces legal). El hecho de tener a su alcance diversas sustancias psicotrópicas facilitó el desarrollo de su drogadicción (cloroformo, opio, veronal y cocaína).

Tras concluir los estudios del Gymnasium (estudios medios) se inscribió en la Universidad de Viena donde cursó la carrera de Farmacia y obtuvo en 1910 el diploma de Magister Farmaciae (maestro farmacéutico). En Viena, diarios de la época como el Neues Wiener Journal, el Volksblatt, el Ton und Wort y la revista Merkur, publican varios de sus poemas. Cuando regresa a Salzburgo su padre ha muerto, su hermana Grete está en Berlín (casada en 1912 y divorciada al poco tiempo y con hijos), sus otros hermanos se han ido, la madre está a cargo del negocio familiar y en Trakl comienzan los fuertes estados depresivos.

Leía, entre otros autores, a Baudelaire, Shaw, Ibsen, Maeterlinck, Nietzsche, Strindberg y Dostoievski (“al que veneraba fervientemente”, en palabras de Ficker, editor de la revista “Der Brenner”). Salzburgo, Viena e Innsbruck fueron sus ámbitos de pertenencia. En estas ciudades, donde existe el contraste entre naturaleza y progreso, Trakl logró una de las obras más contundentes y desamparantes de la poesía contemporánea, influenciada por autores como Arthur Rimbaud, Novalis y Friedrich Hölderlin (Trakl está considerado el sucesor de este último), osciló entre el expresionismo y el simbolismo, convirtiéndose en un gran legado para generaciones posteriores. En 1913, el editor Kurt Wolff publica el primer libro de Trakl: Poesías. Este hecho lo reanima, pero la enfermedad de su hermana y la decisión de su madre de cerrar el negocio lo quiebran.

A principios de 1914 habla de la muerte y el suicidio. También logra corregir su último libro, Sebastián en Sueño. En Innsbruck se enrola como teniente sanitario en las tropas austro-húngaras: el 28 de junio se produce el atentado de Sarajevo, detonante de la I Guerra Mundial, suceso que agravará sus graves trastornos mentales.

Médico militar

Cuando el ejército es abatido por los rusos, en Grodek, su cuerpo entra en servicio. Allí ve el dolor inconsolable de los moribundos y escucha los alaridos de los heridos graves, ve a personas colgadas en los árboles y contempla el suicidio de uno de los enfermos que se vuela el cráneo en su presencia. Allí convive con “toda la miseria de la humanidad”, sufre un acceso de locura, y tiene lugar un primer intento de suicidio que sus compañeros impiden. Es internado en el Departamento psiquiátrico de la Guarnición número 15 de Cracovia y lleva consigo Queja y Grodek, dos de sus últimos poemas. Allí será donde se suicide con una sobredosis de cocaína, el 3 de noviembre de 1914, a los 27 años de edad.  En 1917, tres años después de la muerte de su hermano, Grete Trakl se suicida disparándose en el corazón tras una fiesta en Berlín.

Ludwig von Ficker, en 1925.

Ludwig von Ficker, en 1925.

Ludwig von Ficker publicó la mayor parte de la obra de Trakl durante los siguientes años y, en 1925 transportó sus restos desde Cracovia a Mühlau, cerca de Innsbruck. A su muerte, en 1967, también sería enterrado en el mismo cementerio, a su lado.

Trakl-tumba

Detalle de la tumba de Trakl

En vida publicó los libros Poesías y Sebastián en Sueño (1914), además de piezas teatrales, notas y poemas en diarios y revistas. Su obra póstuma se completa con Colección de 1909, Poesía de 1909-1912, Poesía de 1912-1914, fragmentos, dramas, aforismos, cartas y dobles versiones de algunos de sus poemas. En 1953 se creó en Austria el Premio Georg Trakl de Literatura.

Su obra está plena de ausencia, de orfandad, de soledad y la figura de su hermana ocupa un lugar único. La temática se centra en los siguientes aspectos:

– paisaje: la sombra, el bosque, la tormenta, el atardecer, las frescas flores, el estanque.

– estados de ánimo: la muerte, el espíritu del mal, la melancolía, la culpa, la dulzura de la infancia, lo azul, el abandono, el que no tiene hogar.

– animales fugaces: los murciélagos, las ratas, el venado, los ciervos, los pájaros.

– Seres, cosas y personajes míticos: un daimon, la hermana, Saturno, los faunos, las ninfas, Lucifer, el infierno, el monje, el pálido sacerdote, el ángel, lo oscuro, el nieto, la estirpe, Dios, la cruz.

La correspondencia que se conserva facilita un acercamiento a su poesía y a sus emociones, y permite acceder al itinerario de su breve vida. La dirección que figura de Viena existe (Viena VII, Stiftgasse 27, puerta 25) y los huéspedes que habitan el lugar conocen a Trakl y lo recuerdan.

En Salzburgo, junto a la Plaza de Mozart, en el centro de la ciudad vieja, bajo la Fortaleza, a pocos pasos del Salzach (el río azul) en el número 2 de Waagplatz, la Georg Trakl-Forschung und Gedenkstätte conserva la casa de la infancia con fragmentos de sus obras, fotos familiares, un ejemplar del Madame Bovary que le pertenecía, números de la revista Der Brenner con poemas suyos, el revólver que se encontró junto al cuerpo de la hermana luego del suicidio, un busto de Trakl realizado por Josef Humplik,…

Puerta de entrada a la Casa-Museo de Trakl en Salzburgo, Austria.

Puerta de entrada a la Casa-Museo de Trakl en Salzburgo, Austria.

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Interior de una de las estancias.

En el año 2011 se estrena la película “Tabu – Es ist die Seele ein Fremdes auf Erden” ( Tabu – es el alma un extraterrestre en la tierra), dirigida por Christoph Stark.

cartel

Centrada en su mayor parte en la pasión amorosa que el poeta sentía por su hermana, y que era correspondida. Sus biógrafos creen que este hecho explica sus adicciones, facilitadas por sus estudios farmacéuticos y el acceso a las sustancias.

Trailer en alemán:

Fragmentos de la película subtitulada en inglés:

  • Todas las fotografías las he encontrado en Internet, desconozco a los autores.

Este año se conmemora el centenario de su muerte. Desde aquí mi homenaje y recuerdo. D.E.P.

Maka

“DE PROFUNDIS II”, Georg Trakl

Original en alemán:

Es ist ein Stoppelfeld, in das ein schwarzer Regen fällt.
Es ist ein brauner Baum, der einsam dasteht
Es ist ein Zischelwind, der leere Hütten umkreist.
Wie traurig dieser Abend.

Am Weiler vorbei
Sammelt die sanfte Waise noch spärliche Ähren ein.
Ihre Augen weiden rund und goldig in der Dämmerung
Und ihr Schoß harrt des himmlischen Bräutigams.

Bei der Heimkehr
Fanden die Hirten den süßen Leib
Verwest im Dornenbusch.

Ein Schatten bin ich ferne finsteren Dörfern.
Gottes Schweigen
Trank ich aus dem Brunnen des Hains.

Auf meine Stirne tritt kaltes Metall
Spinnen suchen mein Herz.
Es ist ein Licht, das in meinem Mund erlöscht.

Nachts fand ich mich auf einer Heide,
Starrend von Unrat und Staub der Sterne.
Im Haselgebüsch
Klangen wieder kristallne Engel.

– – – – – – –

Traducción de José Luis Reina Palazón

Hay un campo de rastrojos donde cae una lluvia negra.
Hay un árbol pardo que está allí solo.
Hay un viento silbante girando entre chozas vacías.
Que triste es esta tarde.

A la vera del caserío
recoge aún la dulce huérfana escasas espigas.
Sus ojos redondos y dorados pacen en el crepúsculo
y su seno anhela al esposo celeste.

De vuelta al hogar
encontraron los pastores el dulce cuerpo
podrido en el espino.

Una sombra soy yo lejos de oscuras aldeas.
Silencio de Dios
bebí en la fuente del bosque.

Frío metal huella mi frente.
Arañas buscan mi corazón.
Hay una luz que se apaga en mi boca.

De noche me encontré en un brezal,
erizado de costra y polvo de estrellas.
En los avellanos
sonaron de nuevo ángeles cristalinos.

Árbol solo

Georg Trakl (3 de Febrero de 1887 – 3 de Noviembre de 1914), poeta expresionista austríaco.

 

“NON OMNIS MORIAR”, de Manuel Gutiérrez Nájera

¡No moriré del todo, amiga mía!
de mi ondulante espíritu disperso,
algo en la urna diáfana del verso,
piadosa guardará la poesía.

¡No moriré del todo! Cuando herido
caiga a los golpes del dolor humano,
ligera tú, del campo entenebrido
levantarás al moribundo hermano.

¡Tal vez para entonces por la boca inerme
que muda aspira la infinita calma,
oigas la voz de todo lo que duerme
con los ojos abiertos de mi alma!

Hondos recuerdos de fugaces días,
ternezas tristes que suspiran solas;
pálidas, enfermizas alegrías
sollozando al compás de las violas…

Todo lo que medroso oculta el hombre
se escapará vibrante del poeta,
en áureo ritmo de oración secreta
que invoque en cada cláusula tu nombre.

Y acaso adviertas que de modo extraño
suenan mis versos en tu oído atento,
y en el cristal, que con mi soplo empaño,
mires aparecer mi pensamiento.

Al ver entonces lo que yo soñaba,
dirás de mi errabunda poesía:
era triste, vulgar lo que cantaba…
mas, ¡qué canción tan bella la que oía!

Y porque alzo en tu recuerdo notas
del coro universal, vívido y almo;
y porque brillan lágrimas ignotas
en el amargo cáliz de mi salmo;

porque existe la Santa Poesía
y en ella irradias tú, mientras disperso
átomo de mi ser esconda el verso,
¡no moriré del todo, amiga mía!

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. "Guardiana del Silencio".

© 2014. Todos los derechos reservados por Maka. “Guardiana del Silencio”.

Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895), fue un poeta, escritor y cirujano mexicano. Se le considera el iniciador del modernismo literario en México.
Sus influencias son: Musset, Gautier, Baudelaire, Flaubert, Leopardi.

• Podéis escuchar la poesía recitada aquí.

Maka