Archivos de la categoría ‘Árboles, plantas y flores’

Plátano de Sombra

Al lado de las aguas está, como leyenda,
En su jardín murado y silencioso,
El árbol bello dos veces centenario,
Las poderosas ramas extendidas,
Cerco de tanta hierba, entrelazando hojas,
Dosel donde una sombra edénica subsiste.

Bajo este cielo nórdico nacido,
Cuya luz es tan breve, e incierta aun siendo breve,
Apenas embeleso estival lo traspasa y exalta
Como a su hermano el plátano del mediodía
Sonoro de cigarras, junto del cual es grato
Dejar morir el tiempo divinamente inútil.

Tras el invierno horrible, cuando sólo la llama
Conforta aquella espera del revivir futuro,
Al pie del árbol brotan lágrimas de la nieve,
Corolas de azafrán, jacintos, asfodelos,
Con pujanza vernal de la tierra, y fielmente
De nueva juventud el árbol se corona.

Son entonces los días, algunos despejados,
Algunos nebulosos, más tibios de este clima,
Sueño septentrional que el sol casi no rompe,
Y hacia el estanque vienen rondas de mozos rubios:
Temblando, tantos cuerpos ligeros, queda el agua;
Vibrando, tantas voces timbradas, queda el aire.

Entre sus mocedades, vida prometedora,
Aunque pronto marchita en usos tristes,
Raro es aquel que siente, a solas algún día
En hora apasionada, la mano sobre el tronco,
La secreta premura de la savia, ascendiendo
Tal si fuera el latido de su propio destino. […]

*Luis Cernuda (Sevilla, 21 de septiembre de 1902 – Ciudad de México, 5 de noviembre de 1963), poeta y crítico literario español, miembro de la Generación del 27.

Compuso este poema en honor a un viejo Plátano de Sombra que contempló en un jardín de la Universidad de Cambridge, donde residió desde Agosto de 1942.

El Plátano de Sombra o Plátano de Paseo (Platanus hispanica) es un árbol caducifolio de gran envergadura que puede llegar a crecer hasta los 40 metros de altura. Su tronco es recto y con corteza moteada que cae en forma de placas. Su copa es amplia con hojas grandes y palmeadas de color verde que tienen entre 3 y 5 lóbulos triangulares e irregularmente dentados con largos peciolos. En Otoño las hojas se vuelven doradas y marrones y caen formando un precioso manto en el camino con un olor muy evocador. Los frutos maduran a finales de verano y se disponen en aquenios de 3 ó 4 centímetros de diámetro muy peludos. Florece en primavera y las flores están dispuestas en inflorescencias femeninas y masculinas esféricas largamente pedunculadas, terminales, colgantes.

Este árbol lo podemos encontrar muy frecuentemente en parques, jardines, avenidas de muchos pueblos y ciudades.
Su origen es desconocido y puede tratarse de una hibridación entre Platanus orientalis y Platanus occidentalis o americano producida en España en el siglo XVII, de ahí que a esta especie se le haya denominado hispanica.

El plátano simboliza la sombra protectora que engendra sabiduría.
El más conocido de la historia (Árbol de Hipócrates) es un árbol en cuya sombra Hipócrates (460-377 a.C.), padre de la medicina moderna, enseñaba a sus discípulos y bajo él redactó el juramento ético hipocrático.

Luis Cernuda, poeta sevillano de la Generación del 27, compuso un poema en honor a un viejo plátano que contempló en un jardín de la Universidad de Cambridge, donde residió desde Agosto de 1942.

Propiedades medicinales
Se utilizan las hojas y la corteza interior. Sus principios activos son: quercitina, celulosa, taninos, colorante.
Propiedades astringentes y antiinflamatorias.
La corteza es diurética, emética y laxante.
Se ha empleado para curar catarros, mejora la circulación sanguínea, hemorragias, reumatismo, afecciones pulmonares y lavado de heridas.
Modo de empleo mediante decocción y liparolito.

Aromaterapia
El agua de Plátano de Sombra se recomienda para activar la vitalidad tranquilizando al mismo tiempo el sistema nervioso. Nos reconecta con lo apacible, aporta paz y descanso.

Usos
Ornamental.
Su madera se utiliza en carpintería y en ebanistería. Es muy apreciada para quemar por su duración.

La fotografía que acompaña a este post es un retrato robado que le hice a mi hermana y lo he transferido a lienzo, coloreando algunas zonas con acuarelas y creándole un marco con corteza y hoja seca de Platanus hispanica.
Pinchando la imagen accedes a la sección ‘Experimental’ de mi página web “Encuadres de Ligeia Eterna” donde verás este trabajo y otros publicados hasta el momento.

Maka

El Nardo (Polianthes tuberosa), también conocido como vara de San José, pertenece a la familia del agave, nativa del centro y sur de México, a la que los aztecas llamaron Omixochitl o flor de hueso. Actualmente, el cultivo del nardo se localiza casi exclusivamente en la India, en las riberas del Indo.
Fue importado a Europa en 1594 por Simón de Tovar, médico español y fundador del primer jardín botánico de Sevilla.
Es una espiga de flores blancas o rosadas en forma de racimo que puede alcanzar el metro de altura.
De las raíces se extrae un aceite oloroso que se usa para hacer perfumes, incienso y medicinas.
Su intenso olor resulta embriagador, envolvente y casi narcotizante: una sola vara floral puede perfumar durante semanas un ambiente.
Durante el Renacimiento, era una flor prohibida a las mujeres jóvenes porque se creía que su aroma embriagaba y adolecía las voluntades.
En Aromaterapia es afrodisíaca, estimulante y sensual.

Polianthes tuberosa I

Puedes ver mi serie fotográfica ‘Omixochitl (flor de hueso)’ pinchando la fotografía.

Propicia la armonía y la paz interior. Favorece el equilibrio emocional aliviando el cansancio anímico, las tensiones cotidianas, el estrés, las angustias, las jaquecas y el insomnio. Su aroma, que se vivifica por la noche, proporciona sueños reparadores e induce a la concentración. Esta planta es ideal en trabajos espirituales y para el desarrollo mental.

Maka

 

En mi blog Cuina Ars Magica acabo de publicar una entrada con mi último jabón: “Sortilegio“. En ella hablo del propósito de dicho trabajo y también de su uso, además de las propiedades terapéuticas del jabón. En esta entrada os hablo de las propiedades mágicas; es decir, ambas publicaciones están interrelacionadas.

© 2016. Todos los derechos reservados por Maka RM.

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Las plantas y su aspecto mágico

Espirulina (Spirulina maxima): su forma en espiral es símbolo del movimiento permanente de la vida y de la no permanencia de las cosas; representa la vida eterna o la realización de uno mismo.

Hierba de San Juan (Hypericum perforatum): podéis encontrar información aquí.

Jazmín (Jasminum officinale): de dulce y embriagadora fragancia considerada afrodisíaca aunque también calmante y antidepresiva pues despierta los sentidos. Hay autores que consideran que el jazmín está regido por la Luna y su elemento es el Agua, lo que otorga a esta flor cualidades proféticas y de contacto con el plano astral. También se utiliza para tener sueños premonitorios.

Lavanda (Lavandula Officinalis): armoniza la energía espiritual y promueve el equilibrio. Es muy popular en las pócimas para hacer que los sueños se hagan realidad.

Romero (Rosmarinus officinalis): es la planta consagrada a la memoria y al recuerdo. Despeja la mente favoreciendo la lucidez.

Ruda (Ruta graveolens): podéis encontrar información aquí.

Tomillo (Thymus): aumenta la fuerza interior, la inspiración y el coraje. Ayuda a desarrollar poderes psíquicos y la intuición.

Antes de concluir quiero hacer referencia al trabajo del maestro jabonero Sergio Masala y, especialmente, a su publicación sobre mensajes en el jabón que me resulta muy inspiradora; siempre buscando más allá de la mera apariencia… Podéis leerlo aquí

Maka

El Saúco (Sambucus nigra), de la familia de las Adoxáceas, puede alcanzar los ocho metros de altura. Es cultivado en jardines y huertos por sus propiedades medicinales. Crece silvestre en las proximidades de zonas habitadas, bosques frondosos, malezas y vertederos. De tallos rugosos y grisáceos, sus hojas tienen forma de óvalo, son de color verde oscuro, y están agrupadas de 5 a 7 folíolos. Las flores se aglomeran en densas inflorescencias de color blanco-beige, caracterizadas por su agradable olor dulzón, son uno de los componentes de las infusiones cíclicas, las cuales se utilizan para armonizar las hormonas del ciclo menstrual.

El Saúco es uno de los árboles mágicos de la cultura europea pues se creía que las hadas y elfos habitaban en él y por eso los campesinos no se acercaban a este árbol al caer la noche.

Para los druidas era sagrado. Bendecían las uniones de parejas bajo este árbol y era costumbre presentar a los recién nacidos ante el saúco para que la Diosa Madre les considerase respetuosos con las criaturas del bosque y les otorgase sus bendiciones. Los celtas lo plantaban junto a sus tumbas y se creía que si el árbol florecía, el alma de la persona que se hallaba enterrada bajo él se encontraría feliz en el otro lado. Con las bayas hacían un vino considerado como el último regalo sagrado de la Madre Tierra, que únicamente podía ser bebido por los iniciados, que producía poderosas alucinaciones y se utilizaba durante ceremonias destinadas a la adivinación. Éste se vertía también sobre los lugares sagrados y las víctimas de los sacrificios de sangre lo bebían para poder regenerar el cuerpo y el espíritu una vez llegados hasta los dioses. Su madera era utilizada para hacer el fuego en los solsticios y únicamente podía recogerse en dos ocasiones del año: En la primera luna Nueva de Agosto o la misma luna de Octubre.
En Irlanda los palos de las escobas de las brujas eran de saúco y en las fachadas de sus casas ponen saúco para protegerse de las tormentas.

Da mala suerte cortar o dañar un Sáuco viejo. Se decía que la persona que talaba un saúco podía quedarse ciega, perder a sus hijos o ver como enfermaba su ganado. Algunas leyendas centroeuropeas aseguraban que debajo de cada saúco vive una venerable anciana a la cual debe pedirse permiso para cortar el árbol. En Alemania, antes de arrancar una rama de Saúco, se pronunciaba por tres veces la frase: “Dame un poco de tu madera y yo te daré de la mía cuando crezca en el bosque.” Después se escupía tres veces.

En la Península Ibérica, principalmente en el norte, estos árboles tuvieron muchas aplicaciones mágicas, entre ellas, proteger del mal de ojo. Estaba también muy extendida la costumbre de llevar una ramita de Saúco en el bolsillo, para librarse del “mal de ojo” y todo tipo de influencias negativas. Esta misma creencia llevó a colgar de los dinteles de las puertas y ventanas, hojas de saúco para evitar los encantamientos y las influencias malignas de las brujas. En Cataluña se le considera el “bon arbre”, es decir, el buen árbol; y se plantaba en las cercanías de los hogares por sus efectos saludables y protectores. En Asturias y Galicia cortaban las flores de saúco la noche de San Juan y las colgaban de las ventanas para que esa noche recibieran la bendición de San Juan.

La flor del Saúco, madre, ya la tengo recogida del sereno de San Juan que sirve de medicina”.

(Cabal, C. 1925, 202). Cantiga popular asturiana de principios del siglo XX que recoge la práctica de esta tradición.

Griegos y romanos fabricaban flautas con sus tallos huecos, y con su dura madera hacían instrumentos de cuerda; la música de estos instrumentos expulsan malos espíritus y malos pensamientos.

Paracelso, en Las plantas mágicas, dice: “Las propiedades curativas de esta planta, serán mucho más eficaces si se recolecta un poco antes de la luna nueva, en Octubre. La raíz debe dividirse en nueve pedazos. Para las operaciones mágicas debe recolectarse bajo el signo de Leo”. Pío Font Quer, en Plantas medicinales, recoge también algunas de las virtudes mágicas del Saúco: “El empleo de la ruda (…) desde Provenza hasta Finisterre para alejar a los sapos de la salvia, fue sustituido en Galicia por el del Saúco, de semejante gravedad en el olor.”

Tal vez la magia más importante del Saúco está en el elixir que se hace con sus bayas, dejándolas macerar durante siete días de Luna Nueva en una mezcla de alcohol y esencia de eucalipto, y que se utiliza como afrodisíaco de uso externo, haciendo un pequeño masaje en la columna un poco más abajo de la cintura.

Con la entrada del Cristianismo las connotaciones positivas que se le atribuían al Saúco cambiaron y empezaron a considerarlo como un árbol maléfico, propio de brujas y adoradores de Satán. Esto era debido a que, al parecer, este fue el  árbol en el que se colgó Judas, y los leños de la cruz de Jesucristo estaban hechos de la madera de este árbol. Por ello, en algunos lugares a sus frutos se les conocen como Uvas de Bruja.

© 2015. Todos los derechos reservados por Maka RM.

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Recolectaba amapolas para hacerle un lienzo especial a mi hijo y mi marido me hizo este retrato unos días antes de parir a Egan.
Fotografía original de RHS.
Edición de Maka RM.

Maka

El propósito inicial de las “botellas de bruja” era protegerse de los ataques malignos de las brujas y de los espíritus. Esta tradición es originaria de Gran Bretaña y los colonos que emigraron la llevaron hasta América. Las botellas Bellarmine, o Bellaminos, tenían una característica destacada: es una representación de un rostro barbudo (Bartmankrüge o Bearman Jugs). Este rostro es una caricaturización de la faz del cardenal Belarmino, uno de los líderes de la Contrarreforma e inquisidor conocido con el sobrenombre de “El martillo de los herejes”. Este cardenal dirigió entre otros el proceso inquisitorial que llevó a Giordano Bruno a la hoguera, y el que hizo que Galileo se retractara públicamente de sus teorías astronómicas.

La primera mención conocida de este tipo de botella data del s. XVII. Joseph Blagrave dice en “Astrological Practice of Physick” (1671):  “Otra manera [de tratar a alguien embrujado] es recoger orina del paciente, en una botella, poner en ella tres clavos o agujas con un poco de sal blanca, y mantener esa orina siempre caliente. Si dejas esa botella tal cual va a poner en peligro la vida de la bruja, ya que impedirá que orine.”

Estas botellas sirven de señuelo para que cualquier energía o magia negativa (mal de ojo, enfermedades, envidias) que sea enviada hacia ti se derive a la botella. Se fabricaba cuando alguien creía que había sido hechizado, para devolver la maldición a quien la había causado.

En Cornwall hay un documento del s. XVIII que describe cómo hacer una botella de bruja, para que “ningún enemigo tenga poder sobre ti”. Se fabricaba en Luna Menguante y en ellas se introducían clavos y alfileres, sangre propia, mechones de cabello, recortes de uña, un pellizco de sal, fieltro y orina. Una vez acabada era enterrada (o en su defecto, escondida envuelta en tela negra en el fondo de algún armario).

Botella Bellarmine

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Actualmente, siguen utilizándose y sirven tanto para alejar hechizos y maleficios como para atraer cosas a tu vida. La orina se ha sustituido por vinagre o vino, como elemento purificador (que representan a los fluidos corporales), se añadirán clavos y agujas (disipan la energía negativa), hilos enredados (para que las energías negativas se queden atrapados en ellos), hierbas, inciensos, resinas, cera, flores, cenizas, monedas, virutas de madera, etc. Finalmente la botella, de cristal, se sella con cera. En su origen se enterraba en la chimenea, en los muros de las casas o en el suelo. Ahora se entierran en el patio o el jardín, incluso en una maceta. El cuello de la botella siempre hacia abajo y mientras es enterrada se recita alguna oración de protección o de petición.

Se revisa una vez al año y si se ha roto debe ser sustituida.

*** Mi versión de una botella de bruja.
Pincha la imagen para verla en la galería ‘Coven’ de mi página web “Encuadres de Ligeia Eterna”.

 Maka