El poder secreto de las plantas II

Algunas de las plantas griálicas que podemos encontrar en el libro del que hablé en la entrada anterior, con información y recetas muy interesantes, son:

∞Ruda (Ruta Graveloens) . La hierba mágica de la buena suerte, que activa la energía de la fe y la transmutación.
Hisopo (Hissopus Officinalis). El hisopo es la vibración del optimismo, la energía positiva y transmutadora que marca el camino de la felicidad.
Rosa (Rosa Gallicica). La rosa es la flor mágica del amor, la belleza y la iniciación.
Pie de León (Alchemilla vulgaris). La planta secreta de los fabricantes de oro.
Muérdago (Viscum Album). El poder mágico de los míticos druidas.
Romero (Rosmarinus officinalis). La planta alquímica del amor eterno, el recuerdo, la alegría y la eterna juventud.
Verbena (Verbena officinalis). La hierba mágica y alquímica de San Antonio.
Melisa o Toronjil (Melissa officinalis). Elixir de vida y bebida iniciática.
Espino blanco (Crataegus Oxyacantha). La energía mágica del amor y la esperanza.
Milenrama o Aquilea (Achillea Hillefolium). La hierba mágica que cicatriza las heridas espirituales.
Artemisa (Artemisia vulgaris). La planta iniciática y oracular de los antiguos cultos telúricos.
(Thea sinensis). Un comodín alquímico para potenciar la cristalización de los deseos.
Laurel (Laurus Nobilis). Planta reveladora de la alquimia griálica presente en el Oráculo de Delfos.
Abedul (Betula). El árbol de la felicidad.
Agrimoria (Agrimoria Eupatoria). La hierba mágica que ahuyenta los miedos.
Albahaca (Ocimun Basilicum). Las brujas emplean su magia para atraer la buena suerte.
Áloe (Aloe Sacotrina). La hierba sagrada que simboliza la búsqueda griálica.
Ajo (Allium Sativum). El bulbo prodigioso.
Brezo (Calluna vulgaris). Posee el poder mágico de conservar la salud y mantener la imagen juvenil de quienes sintonizan con su energía. Activa las facultades mentales.
Licopodio (Lycopodium Clavatum). Conocido como Pie de druida, fue una de las plantas sagradas de los míticos druidas. Neutraliza la vibración de dolor y anular las energías bloqueadas que produce la enfermedad.
Correhuela-Helecho-Ortiga. Poderoso trío para combatir las energías telúricas negativas.

Maka

El poder secreto de las plantas I

<< Las plantas griálicas son la llave que abre las puertas astrales de esa ciencia extraordinaria que poseyeron los iniciados de las más viejas culturas, el regalo de la Madre Tierra que nos permite controlar las energías sutiles de la Naturaleza, revelándonos las secretas leyes que nos rigen.>>

Así empieza el libro “El poder secreto de las plantas” de Carmen Pérez de la Hiz donde encontraremos información sobre las energías alquímicas de las plantas, los secretos alquímicos de la antigua ciencia perdida, las plantas alquímicas para la transmutación del plomo en oro, las plantas griálicas del amor, el poder oculto de otras plantas griálicas y la magia de las plantas.

<<(…) la Naturaleza encierra los secretos de las leyes que rigen la creación y la vida; más, para adentrarse en sus profundos misterios, no basta con estudiarla, hay que saber leer y escuchar su lenguaje oculto, porque la Naturaleza habla y se revela a través de las claves de su geografía sagrada, de la energía de los minerales y de las corrientes telúricas y, muy especialmente, del poder excepcional y arcano que poseen las plantas, ya que no en vano fue la clorofila (…) el medio que permitió la explosión de la vida en nuestro planeta. (…) Las plantas, como enlaces del cosmos con la Tierra, son las grandes transmutadoras de la Naturaleza, debido a esa misteriosa energía que tan incansablemente buscaron los antiguos alquimistas, conocedores de que en ellas se encierra el secreto de la vida (…). Todas las energías no serían más que diferentes manifestaciones de esta grandiosa energía que unifica todo lo creado.>>

<<Las plantas, como catalizadoras de las energías cósmicas, reaccionan especialmente al influjo del Sol, de la Luna y de las corrientes telúricas. (…) La Luna en cuarto creciente aumenta la energía y los principios activos de las plantas; por este motivo los alquimistas aconsejan recogerlas en este período, muy especialmente las plantas griálicas, que son las que almacenan más energía por crecer sobre enclaves de mayor fuerza telúrica, señalando, además, con su presencia, los puntos de máximo poder y las fronteras de los mismos.>>

“EL HOMBRE AL QUE AMABAN LOS ÁRBOLES” (frags.)II, Algernon Blackwood

<< (…) los árboles gritaban en la oscuridad. Había ruidos, también, como de estallidos de grandes velas, de mil a la vez; y de cuando en cuando, estampidos, parecían, más que otra cosa, el batir lejano de enormes tambores. Se pusieron en pie los árboles –toda la hueste sitiadora se puso en pie−, con el rugir de su millón de ramas propagando el mensaje atronador a través de la noche. Era como si hubiesen roto todas las ataduras. Arrastraban sus raíces por el campo y los setos y el tejado. Sacudían sus copas tupidas, bajo las nubes, con salvaje, alborozado movimiento de grandes ramas. Con el tronco vertical, corrían a saltos por el cielo. Había agitación y aventura en el tremendo fragor que producían, y sus gritos eran como el rugido de un mar que ha roto sus compuertas e inunda el mundo… >>

<< Y allá, muy lejos, oyó el bramido del Bosque. La voz de su marido sonaba con él. >>

“EL HOMBRE AL QUE AMABAN LOS ÁRBOLES” (frags.), Algernon Blackwood

<< −Y los árboles –prosiguió el otro−; detrás de una gran selva, por ejemplo –señalando el Bosque−, puede que haya una espléndida Entidad que se manifieste a través de los mil árboles individuales… una especie de inmensa vida colectiva, tan minuciosa y delicadamente organizada como la nuestra. Podría fundirse y mezclarse con la nuestra en determinadas condiciones, de manera que llegásemos a entenderla como ser, durante un tiempo al menos. Incluso podría tragarse la vitalidad humana en el inmenso remolino de su vasta vida durmiente. La atracción de una gran selva sobre un hombre puede ser tremenda, y totalmente irresistible. >>

<< (…) La vida de su marido se estaba ligando demasiado a los árboles, a todo cuanto representaban. Los intereses de David eran cada vez más los intereses de ellos, sus pensamientos y sentimientos con los de ellos; y lo mismo sus metas, sus esperanzas, sus deseos, su destino.
¡Su destino! Un terror vago, tremendo arrojó su oscura sombra sobre ella al pensar en esto. Un instinto de su corazón que ella temía más que a la muerte –porque la muerte significaba el dulce tránsito de su alma− iba relacionando cada vez más el pensamiento de él con el de los árboles; concretamente, con el de los árboles de este Bosque. A veces, antes de que pudieses hacerle frente, refutarlo, o acallarlo, descubría el pensamiento de él cruzando fugaz por su cerebro junto con el pensamiento del Bosque mismo, íntimamente unidos y trabados los dos, cada uno parte y complemento del otro, como un solo ser. >>

Blackwood

Maka

“EL ÁRBOL”, de Luis Cernuda*

Plátano de Sombra

Al lado de las aguas está, como leyenda,
En su jardín murado y silencioso,
El árbol bello dos veces centenario,
Las poderosas ramas extendidas,
Cerco de tanta hierba, entrelazando hojas,
Dosel donde una sombra edénica subsiste.

Bajo este cielo nórdico nacido,
Cuya luz es tan breve, e incierta aun siendo breve,
Apenas embeleso estival lo traspasa y exalta
Como a su hermano el plátano del mediodía
Sonoro de cigarras, junto del cual es grato
Dejar morir el tiempo divinamente inútil.

Tras el invierno horrible, cuando sólo la llama
Conforta aquella espera del revivir futuro,
Al pie del árbol brotan lágrimas de la nieve,
Corolas de azafrán, jacintos, asfodelos,
Con pujanza vernal de la tierra, y fielmente
De nueva juventud el árbol se corona.

Son entonces los días, algunos despejados,
Algunos nebulosos, más tibios de este clima,
Sueño septentrional que el sol casi no rompe,
Y hacia el estanque vienen rondas de mozos rubios:
Temblando, tantos cuerpos ligeros, queda el agua;
Vibrando, tantas voces timbradas, queda el aire.

Entre sus mocedades, vida prometedora,
Aunque pronto marchita en usos tristes,
Raro es aquel que siente, a solas algún día
En hora apasionada, la mano sobre el tronco,
La secreta premura de la savia, ascendiendo
Tal si fuera el latido de su propio destino. […]

*Luis Cernuda (Sevilla, 21 de septiembre de 1902 – Ciudad de México, 5 de noviembre de 1963), poeta y crítico literario español, miembro de la Generación del 27.

Compuso este poema en honor a un viejo Plátano de Sombra que contempló en un jardín de la Universidad de Cambridge, donde residió desde Agosto de 1942.

Plátano de Sombra

El Plátano de Sombra o Plátano de Paseo (Platanus hispanica) es un árbol caducifolio de gran envergadura que puede llegar a crecer hasta los 40 metros de altura. Su tronco es recto y con corteza moteada que cae en forma de placas. Su copa es amplia con hojas grandes y palmeadas de color verde que tienen entre 3 y 5 lóbulos triangulares e irregularmente dentados con largos peciolos. En Otoño las hojas se vuelven doradas y marrones y caen formando un precioso manto en el camino con un olor muy evocador. Los frutos maduran a finales de verano y se disponen en aquenios de 3 ó 4 centímetros de diámetro muy peludos. Florece en primavera y las flores están dispuestas en inflorescencias femeninas y masculinas esféricas largamente pedunculadas, terminales, colgantes.

Este árbol lo podemos encontrar muy frecuentemente en parques, jardines, avenidas de muchos pueblos y ciudades.
Su origen es desconocido y puede tratarse de una hibridación entre Platanus orientalis y Platanus occidentalis o americano producida en España en el siglo XVII, de ahí que a esta especie se le haya denominado hispanica.

El plátano simboliza la sombra protectora que engendra sabiduría.
El más conocido de la historia (Árbol de Hipócrates) es un árbol en cuya sombra Hipócrates (460-377 a.C.), padre de la medicina moderna, enseñaba a sus discípulos y bajo él redactó el juramento ético hipocrático.

Luis Cernuda, poeta sevillano de la Generación del 27, compuso un poema en honor a un viejo plátano que contempló en un jardín de la Universidad de Cambridge, donde residió desde Agosto de 1942.

Propiedades medicinales
Se utilizan las hojas y la corteza interior. Sus principios activos son: quercitina, celulosa, taninos, colorante.
Propiedades astringentes y antiinflamatorias.
La corteza es diurética, emética y laxante.
Se ha empleado para curar catarros, mejora la circulación sanguínea, hemorragias, reumatismo, afecciones pulmonares y lavado de heridas.
Modo de empleo mediante decocción y liparolito.

Aromaterapia
El agua de Plátano de Sombra se recomienda para activar la vitalidad tranquilizando al mismo tiempo el sistema nervioso. Nos reconecta con lo apacible, aporta paz y descanso.

Usos
Ornamental.
Su madera se utiliza en carpintería y en ebanistería. Es muy apreciada para quemar por su duración.

La fotografía que acompaña a este post es un retrato robado que le hice a mi hermana y lo he transferido a lienzo, coloreando algunas zonas con acuarelas y creándole un marco con corteza y hoja seca de Platanus hispanica.
Pinchando la imagen accedes a la sección ‘Experimental’ de mi página web “Encuadres de Ligeia Eterna” donde verás este trabajo y otros publicados hasta el momento.

Maka

Plantas Mágicas: NARDO

El Nardo (Polianthes tuberosa), también conocido como vara de San José, pertenece a la familia del agave, nativa del centro y sur de México, a la que los aztecas llamaron Omixochitl o flor de hueso. Actualmente, el cultivo del nardo se localiza casi exclusivamente en la India, en las riberas del Indo.
Fue importado a Europa en 1594 por Simón de Tovar, médico español y fundador del primer jardín botánico de Sevilla.
Es una espiga de flores blancas o rosadas en forma de racimo que puede alcanzar el metro de altura.
De las raíces se extrae un aceite oloroso que se usa para hacer perfumes, incienso y medicinas.
Su intenso olor resulta embriagador, envolvente y casi narcotizante: una sola vara floral puede perfumar durante semanas un ambiente.
Durante el Renacimiento, era una flor prohibida a las mujeres jóvenes porque se creía que su aroma embriagaba y adolecía las voluntades.
En Aromaterapia es afrodisíaca, estimulante y sensual.

Polianthes tuberosa I

Puedes ver mi serie fotográfica ‘Omixochitl (flor de hueso)’ pinchando la fotografía.

Propicia la armonía y la paz interior. Favorece el equilibrio emocional aliviando el cansancio anímico, las tensiones cotidianas, el estrés, las angustias, las jaquecas y el insomnio. Su aroma, que se vivifica por la noche, proporciona sueños reparadores e induce a la concentración. Esta planta es ideal en trabajos espirituales y para el desarrollo mental.

Maka