“EL HOMBRE AL QUE AMABAN LOS ÁRBOLES” (frags.), Algernon Blackwood

<< −Y los árboles –prosiguió el otro−; detrás de una gran selva, por ejemplo –señalando el Bosque−, puede que haya una espléndida Entidad que se manifieste a través de los mil árboles individuales… una especie de inmensa vida colectiva, tan minuciosa y delicadamente organizada como la nuestra. Podría fundirse y mezclarse con la nuestra en determinadas condiciones, de manera que llegásemos a entenderla como ser, durante un tiempo al menos. Incluso podría tragarse la vitalidad humana en el inmenso remolino de su vasta vida durmiente. La atracción de una gran selva sobre un hombre puede ser tremenda, y totalmente irresistible. >>

<< (…) La vida de su marido se estaba ligando demasiado a los árboles, a todo cuanto representaban. Los intereses de David eran cada vez más los intereses de ellos, sus pensamientos y sentimientos con los de ellos; y lo mismo sus metas, sus esperanzas, sus deseos, su destino.
¡Su destino! Un terror vago, tremendo arrojó su oscura sombra sobre ella al pensar en esto. Un instinto de su corazón que ella temía más que a la muerte –porque la muerte significaba el dulce tránsito de su alma− iba relacionando cada vez más el pensamiento de él con el de los árboles; concretamente, con el de los árboles de este Bosque. A veces, antes de que pudieses hacerle frente, refutarlo, o acallarlo, descubría el pensamiento de él cruzando fugaz por su cerebro junto con el pensamiento del Bosque mismo, íntimamente unidos y trabados los dos, cada uno parte y complemento del otro, como un solo ser. >>

Blackwood

Maka

Plátano de Sombra

El Plátano de Sombra o Plátano de Paseo (Platanus hispanica) es un árbol caducifolio de gran envergadura que puede llegar a crecer hasta los 40 metros de altura. Su tronco es recto y con corteza moteada que cae en forma de placas. Su copa es amplia con hojas grandes y palmeadas de color verde que tienen entre 3 y 5 lóbulos triangulares e irregularmente dentados con largos peciolos. En Otoño las hojas se vuelven doradas y marrones y caen formando un precioso manto en el camino con un olor muy evocador. Los frutos maduran a finales de verano y se disponen en aquenios de 3 ó 4 centímetros de diámetro muy peludos. Florece en primavera y las flores están dispuestas en inflorescencias femeninas y masculinas esféricas largamente pedunculadas, terminales, colgantes.

Este árbol lo podemos encontrar muy frecuentemente en parques, jardines, avenidas de muchos pueblos y ciudades.
Su origen es desconocido y puede tratarse de una hibridación entre Platanus orientalis y Platanus occidentalis o americano producida en España en el siglo XVII, de ahí que a esta especie se le haya denominado hispanica.

El plátano simboliza la sombra protectora que engendra sabiduría.
El más conocido de la historia (Árbol de Hipócrates) es un árbol en cuya sombra Hipócrates (460-377 a.C.), padre de la medicina moderna, enseñaba a sus discípulos y bajo él redactó el juramento ético hipocrático.

Luis Cernuda, poeta sevillano de la Generación del 27, compuso un poema en honor a un viejo plátano que contempló en un jardín de la Universidad de Cambridge, donde residió desde Agosto de 1942.

Propiedades medicinales
Se utilizan las hojas y la corteza interior. Sus principios activos son: quercitina, celulosa, taninos, colorante.
Propiedades astringentes y antiinflamatorias.
La corteza es diurética, emética y laxante.
Se ha empleado para curar catarros, mejora la circulación sanguínea, hemorragias, reumatismo, afecciones pulmonares y lavado de heridas.
Modo de empleo mediante decocción y liparolito.

Aromaterapia
El agua de Plátano de Sombra se recomienda para activar la vitalidad tranquilizando al mismo tiempo el sistema nervioso. Nos reconecta con lo apacible, aporta paz y descanso.

Usos
Ornamental.
Su madera se utiliza en carpintería y en ebanistería. Es muy apreciada para quemar por su duración.

La fotografía que acompaña a este post es un retrato robado que le hice a mi hermana y lo he transferido a lienzo, coloreando algunas zonas con acuarelas y creándole un marco con corteza y hoja seca de Platanus hispanica.
Pinchando la imagen accedes a la sección ‘Experimental’ de mi página web “Encuadres de Ligeia Eterna” donde verás este trabajo y otros publicados hasta el momento.

Maka

Nothing you can contemplate will ever be the same

Nothing you can contemplate will ever be the same

Para ver a mayor tamaño, pincha la imagen y accederás a la galería Paisajes de mi página web.

El título de la entrada y de la fotografía es una frase extraída de la canción “The Wicker Man” de la banda Iron Maiden.

Maka

Plantas mágicas: Saúco

El Saúco (Sambucus nigra), de la familia de las Adoxáceas, puede alcanzar los ocho metros de altura. Es cultivado en jardines y huertos por sus propiedades medicinales. Crece silvestre en las proximidades de zonas habitadas, bosques frondosos, malezas y vertederos. De tallos rugosos y grisáceos, sus hojas tienen forma de óvalo, son de color verde oscuro, y están agrupadas de 5 a 7 folíolos. Las flores se aglomeran en densas inflorescencias de color blanco-beige, caracterizadas por su agradable olor dulzón, son uno de los componentes de las infusiones cíclicas, las cuales se utilizan para armonizar las hormonas del ciclo menstrual.

El Saúco es uno de los árboles mágicos de la cultura europea pues se creía que las hadas y elfos habitaban en él y por eso los campesinos no se acercaban a este árbol al caer la noche.

Para los druidas era sagrado. Bendecían las uniones de parejas bajo este árbol y era costumbre presentar a los recién nacidos ante el saúco para que la Diosa Madre les considerase respetuosos con las criaturas del bosque y les otorgase sus bendiciones. Los celtas lo plantaban junto a sus tumbas y se creía que si el árbol florecía, el alma de la persona que se hallaba enterrada bajo él se encontraría feliz en el otro lado. Con las bayas hacían un vino considerado como el último regalo sagrado de la Madre Tierra, que únicamente podía ser bebido por los iniciados, que producía poderosas alucinaciones y se utilizaba durante ceremonias destinadas a la adivinación. Éste se vertía también sobre los lugares sagrados y las víctimas de los sacrificios de sangre lo bebían para poder regenerar el cuerpo y el espíritu una vez llegados hasta los dioses. Su madera era utilizada para hacer el fuego en los solsticios y únicamente podía recogerse en dos ocasiones del año: En la primera luna Nueva de Agosto o la misma luna de Octubre.
En Irlanda los palos de las escobas de las brujas eran de saúco y en las fachadas de sus casas ponen saúco para protegerse de las tormentas.

Da mala suerte cortar o dañar un Sáuco viejo. Se decía que la persona que talaba un saúco podía quedarse ciega, perder a sus hijos o ver como enfermaba su ganado. Algunas leyendas centroeuropeas aseguraban que debajo de cada saúco vive una venerable anciana a la cual debe pedirse permiso para cortar el árbol. En Alemania, antes de arrancar una rama de Saúco, se pronunciaba por tres veces la frase: “Dame un poco de tu madera y yo te daré de la mía cuando crezca en el bosque.” Después se escupía tres veces.

En la Península Ibérica, principalmente en el norte, estos árboles tuvieron muchas aplicaciones mágicas, entre ellas, proteger del mal de ojo. Estaba también muy extendida la costumbre de llevar una ramita de Saúco en el bolsillo, para librarse del “mal de ojo” y todo tipo de influencias negativas. Esta misma creencia llevó a colgar de los dinteles de las puertas y ventanas, hojas de saúco para evitar los encantamientos y las influencias malignas de las brujas. En Cataluña se le considera el “bon arbre”, es decir, el buen árbol; y se plantaba en las cercanías de los hogares por sus efectos saludables y protectores. En Asturias y Galicia cortaban las flores de saúco la noche de San Juan y las colgaban de las ventanas para que esa noche recibieran la bendición de San Juan.

La flor del Saúco, madre, ya la tengo recogida del sereno de San Juan que sirve de medicina”.

(Cabal, C. 1925, 202). Cantiga popular asturiana de principios del siglo XX que recoge la práctica de esta tradición.

Griegos y romanos fabricaban flautas con sus tallos huecos, y con su dura madera hacían instrumentos de cuerda; la música de estos instrumentos expulsan malos espíritus y malos pensamientos.

Paracelso, en Las plantas mágicas, dice: “Las propiedades curativas de esta planta, serán mucho más eficaces si se recolecta un poco antes de la luna nueva, en Octubre. La raíz debe dividirse en nueve pedazos. Para las operaciones mágicas debe recolectarse bajo el signo de Leo”. Pío Font Quer, en Plantas medicinales, recoge también algunas de las virtudes mágicas del Saúco: “El empleo de la ruda (…) desde Provenza hasta Finisterre para alejar a los sapos de la salvia, fue sustituido en Galicia por el del Saúco, de semejante gravedad en el olor.”

Tal vez la magia más importante del Saúco está en el elixir que se hace con sus bayas, dejándolas macerar durante siete días de Luna Nueva en una mezcla de alcohol y esencia de eucalipto, y que se utiliza como afrodisíaco de uso externo, haciendo un pequeño masaje en la columna un poco más abajo de la cintura.

Con la entrada del Cristianismo las connotaciones positivas que se le atribuían al Saúco cambiaron y empezaron a considerarlo como un árbol maléfico, propio de brujas y adoradores de Satán. Esto era debido a que, al parecer, este fue el  árbol en el que se colgó Judas, y los leños de la cruz de Jesucristo estaban hechos de la madera de este árbol. Por ello, en algunos lugares a sus frutos se les conocen como Uvas de Bruja.

© 2015. Todos los derechos reservados por Maka RM.

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La recolectora de amapolas

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Recolectaba amapolas para hacerle un lienzo especial a mi hijo y mi marido me hizo este retrato unos días antes de parir a Egan.
Fotografía original de RHS.
Edición de Maka RM.

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